Este fiambre casero sorprende por el resultado final: queda compacto, parejo y se corta en rodajas limpias sin desarmarse.
Es ideal para sándwiches, picadas o platos fríos, y tiene una textura que recuerda al fiambre comprado, pero hecho en casa.

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No requiere técnicas complicadas, aunque sí respetar algunos pasos clave para que salga bien. Una preparación rendidora, práctica y muy útil para tener lista en la heladera.
Ingredientes
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1 kg de carne vacuna
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300 g de pechuga de pollo
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2 a 3 dientes de ajo
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10 a 12 g de sal
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2 g de pimienta negra molida
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5 g de nuez moscada
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100 ml de agua bien helada
Preparación
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Cortá la carne vacuna y la pechuga de pollo en cubos medianos, retirando nervios, piel o exceso de grasa para lograr una textura más uniforme.
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Picá ambas carnes con picadora o procesadora hasta obtener una mezcla bien fina y pareja. Este paso es fundamental para que el fiambre quede compacto.
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Colocá la carne picada en un bol amplio y agregá el ajo bien picado o rallado.
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Sumá la sal, la pimienta negra y la nuez moscada, distribuyéndolas de manera pareja.
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Comenzá a mezclar mientras incorporás de a poco el agua bien helada.
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Continuá trabajando la mezcla durante varios minutos. Con el amasado, la carne se va a volver más pegajosa y ligada, señal de que está tomando la consistencia correcta.
Armado y atado del fiambre
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Colocá la preparación sobre una hoja grande de film apto para cocina y acomodala formando un cilindro parejo, sin huecos ni zonas más finas.
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Enrollá el film ajustando bien, presionando suavemente con las manos para compactar la carne y eliminar el aire.
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Al llegar al final, girá los extremos del film como si estuvieras envolviendo un caramelo, apretando bien para que quede completamente sellado.
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Atá el cilindro con hilo de cocina, haciendo vueltas a lo largo sin apretar de más, solo lo suficiente para que mantenga la forma.
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Podés dar algunas vueltas en sentido contrario, formando una especie de red, para asegurar que el fiambre quede firme y parejo durante la cocción.
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Para mayor seguridad, colocá el paquete dentro de una segunda bolsa apta para horno o cocción y cerrala de la misma manera, girando los extremos como caramelo para que no entre aire ni agua.
Cocción
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Colocá los paquetes en una fuente profunda y volcá agua hirviendo alrededor, sin cubrirlos por completo.
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Llevá al horno precalentado a 150 °C y cociná durante aproximadamente 2 horas.
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Finalizada la cocción, retiralos del horno y dejalos enfriar por completo sin abrir las bolsas.
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Una vez fríos, sacá el fiambre y llevalo a la heladera durante unas horas antes de cortarlo.
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Cortá en rodajas finas o más gruesas, según el uso que le quieras dar.
Tips y consejos:
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El agua bien helada ayuda a que la mezcla se emulsione y quede firme.
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Amasar durante varios minutos es clave para que no se desarme al cortar.
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Eliminar bien el aire antes de cerrar el paquete evita huecos en el interior.
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El cierre tipo caramelo es fundamental para que no entre agua durante la cocción.
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La doble bolsa aporta mayor seguridad y mantiene mejor la forma.
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La cocción lenta a baja temperatura mejora la textura final.
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Es importante dejarlo enfriar completamente antes de abrirlo.
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Se conserva varios días en heladera, bien envuelto o en recipiente hermético.
Un fiambre casero práctico, rendidor y con una textura firme que realmente marca la diferencia, ideal para quienes buscan una opción simple y bien hecha para tener siempre lista.
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