Amaretti caseros crocantes por fuera y suaves por dentro
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Amaretti caseros crocantes por fuera y suaves por dentro

Estas clásicas galletitas italianas de almendra tienen una textura única: exterior levemente crocante y un interior húmedo y tierno.

Son intensas en sabor y muy aromáticas, ideales para acompañar café o servir como algo dulce después de comer. Además, se preparan con pocos ingredientes y sin harina.

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Ingredientes

  • 250 gramos de harina de almendras
  • 150 gramos de azúcar
  • 2 claras de huevo
  • 1 cucharadita de esencia de almendra (opcional pero recomendable)
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • Azúcar impalpable (cantidad necesaria)

Preparación

  1. En un bowl, colocá la harina de almendras junto con el azúcar y mezclá bien para integrar los ingredientes secos.
  2. Agregá las claras de huevo ligeramente batidas (no a punto nieve, solo para romper la estructura) junto con la esencia de vainilla y la esencia de almendra.
  3. Mezclá todo hasta obtener una masa húmeda, pegajosa pero manejable. Si está demasiado blanda, podés dejarla reposar unos minutos en la heladera.
  4. Tomá pequeñas porciones de masa y formá bolitas del tamaño de una nuez.
  5. Pasá cada bolita por azúcar impalpable, cubriéndolas bien para lograr ese efecto craquelado característico al hornearse.
  6. Colocalas en una placa con papel manteca, dejando espacio entre cada una.
  7. Aplastalas muy suavemente con los dedos, sin perder la forma redondeada.
  8. Llevá a horno precalentado a 170°C durante aproximadamente 15 a 20 minutos, hasta que estén levemente doradas y con grietas en la superficie.
  9. Retiralas del horno y dejalas enfriar completamente antes de manipularlas, ya que en caliente son muy frágiles.

Tips y consejos:

  • No las cocines de más: el interior debe quedar suave, no seco.
  • Si querés un sabor más intenso, podés usar unas gotas de licor de almendra.
  • El azúcar impalpable es clave para lograr el clásico aspecto agrietado.
  • Para un toque distinto, podés agregar ralladura de limón a la masa.
  • Guardalas en un recipiente hermético para mantener su textura por más tiempo.
  • Si la masa se pega mucho en las manos, humedecelas ligeramente o espolvoreá con azúcar.

Una receta simple, tradicional y con un sabor inconfundible que nunca pasa de moda.

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