Este pastel vasco relleno de crema tiene una masa dorada, suave y apenas arenosa, con un centro cremoso que queda firme al cortar.
Es un postre clásico, distinto y muy rendidor para servir en porciones.

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Se prepara con ingredientes simples y queda muy bien acompañado con frutas frescas o un poco de azúcar impalpable.
Ingredientes
Para la masa:
- 250 g de harina 0000
- 120 g de manteca fría
- 100 g de azúcar
- 1 huevo
- 1 yema
- 1 cdta de esencia de vainilla
- 1 cdta de polvo de hornear
- 1 pizca de sal
Para el relleno de crema:
- 500 ml de leche
- 4 yemas
- 120 g de azúcar
- 40 g de almidón de maíz
- 1 cdta de esencia de vainilla
- 1 tira fina de cáscara de limón
- 20 g de manteca
Para pincelar:
- 1 yema
- 1 cda de leche
Para servir:
- Azúcar impalpable, cantidad necesaria
- Frutos rojos o frutas frescas, opcional
- Hojitas de menta, opcional
Preparación
- Primero prepará la crema. Colocá la leche en una cacerola junto con la cáscara de limón y llevá a fuego bajo hasta que esté caliente, sin dejar que hierva fuerte. Retirá del fuego y dejá reposar unos minutos para que la leche tome aroma.
- En un bowl, mezclá las yemas con el azúcar hasta integrar bien. Agregá el almidón de maíz y revolvé hasta que no queden grumos. Sumá de a poco la leche caliente, siempre mezclando, para que las yemas no se cocinen de golpe.
- Volvé a llevar toda la preparación a la cacerola y cociná a fuego bajo, revolviendo constantemente. Cuando la crema espese y quede lisa, retirala del fuego. Agregá la esencia de vainilla y la manteca, mezclá bien y pasala a un recipiente.
- Cubrí la crema con film en contacto para que no se forme una capa seca en la superficie. Dejala enfriar por completo antes de usarla como relleno. Tiene que quedar firme, cremosa y fácil de distribuir.
- Para la masa, colocá en un bowl la harina, el polvo de hornear, la sal y el azúcar. Agregá la manteca fría cortada en cubos y trabajá con la punta de los dedos hasta formar una textura arenosa.
- Incorporá el huevo, la yema y la esencia de vainilla. Uní la masa sin amasarla demasiado. Cuando se forme un bollo parejo, envolvelo y llevalo a la heladera durante 30 minutos para que tome firmeza.
- Dividí la masa en dos partes, una un poco más grande que la otra. Estirá la parte más grande y cubrí la base y los bordes de un molde enmantecado. Presioná con cuidado para que quede bien acomodada, sin dejar zonas demasiado finas.
- Rellená con la crema pastelera fría, distribuyéndola de manera pareja. No conviene cargarla hasta el borde, así después podés cerrar bien la masa superior sin que el relleno se escape.
- Estirá la otra parte de la masa y colocala encima. Cerrá los bordes presionando suavemente con los dedos. Retirá el excedente si hace falta y emparejá la superficie para que quede prolija.
- Mezclá la yema con la leche y pincelá la parte de arriba. Con un tenedor, hacé unas líneas suaves sobre la superficie, sin cortar la masa. Esto le da el aspecto clásico del pastel vasco.
- Llevá a horno precalentado a temperatura media durante 35 a 40 minutos, o hasta que la superficie esté dorada. Retirá del horno y dejá enfriar bien antes de desmoldar, porque el relleno necesita asentarse.
- Serví en porciones y terminá con un poco de azúcar impalpable. Podés acompañarlo con frutas frescas para darle color al plato, pero sin tapar el sabor de la crema.
Tips y consejos:
- La crema tiene que estar fría antes de rellenar el pastel. Si se usa caliente o tibia, puede ablandar demasiado la masa y complicar el armado.
- No amases de más. Esta masa debe quedar tierna y algo arenosa, no elástica como una masa de pan.
- La manteca fría ayuda a que la masa tenga mejor textura. Si se ablanda demasiado mientras la trabajás, llevá el bollo unos minutos a la heladera antes de seguir.
- El cierre de los bordes es importante para que la crema no se escape durante la cocción. Presioná bien, pero sin aplastar demasiado la masa.
- El pastel debe enfriarse antes de cortarlo. Si se corta recién salido del horno, el relleno puede perder forma.
- Para una porción más prolija, usá un cuchillo grande y limpio. Conviene limpiar la hoja entre corte y corte.
- La crema puede perfumarse con vainilla, limón o naranja. Lo ideal es usar solo un toque para que el sabor quede suave.
- Si querés una superficie más dorada, podés pincelar dos veces: una antes de llevar al horno y otra a mitad de cocción, con cuidado.
Este pastel vasco queda dorado por fuera y cremoso por dentro. Es una receta simple, pero con una presentación muy linda cuando se sirve en porciones.
Se puede preparar con anticipación y queda muy bien para una mesa dulce casera.
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