La ambrosía es uno de esos postres tradicionales que sorprenden por su textura y por lo poco que necesita para quedar especial.
Con leche, huevos y azúcar se logra una preparación dorada, húmeda y llena de pequeñas hebras suaves, con un aroma delicado a limón y canela.

Te recomendamos: Danish de pera y crema pastelera
Ingredientes
- 1 litro de leche entera
- 6 huevos
- 250 gr de azúcar
- 1 cdita de esencia de vainilla
- Cáscara de 1 limón
- 1 rama de canela
- 1 pizca de sal
Preparación
- Colocar la leche en una cacerola amplia junto con la cáscara de limón y la rama de canela.
- Llevar a fuego medio hasta que esté bien caliente, pero sin dejar que hierva con demasiada fuerza.
- En un bowl aparte, batir ligeramente los huevos con el azúcar. No hace falta montar la mezcla; solamente integrar bien ambos ingredientes.
- Agregar la esencia de vainilla y la pizca de sal.
- Retirar la rama de canela y la cáscara de limón de la leche.
- Incorporar la mezcla de huevos y azúcar lentamente sobre la leche caliente, revolviendo apenas.
- Cocinar a fuego bajo, sin mezclar de manera constante. La preparación comenzará a formar pequeños grumos y hebras, que son justamente parte de la textura característica de la ambrosía.
- A medida que avanza la cocción, mover suavemente con una cuchara de madera cada tanto para evitar que se pegue al fondo, pero sin desarmar demasiado los grumos.
- Continuar cocinando durante unos 40 a 50 minutos, hasta que el líquido se reduzca, tome un color dorado y la preparación quede húmeda pero con cuerpo.
- Retirar del fuego y dejar entibiar.
- Pasar la ambrosía a una fuente grande o distribuirla en copas individuales.
- Llevar a la heladera durante al menos 2 horas antes de servir.
- Al momento de presentar, se puede agregar un poco de canela molida o unas tiras muy finas de cáscara de limón.
Tips y consejos
- Usá una cacerola amplia para que la preparación reduzca de manera más pareja.
- La leche entera ayuda a conseguir una textura más rica y cremosa.
- No batas demasiado los huevos; alcanza con integrarlos.
- Una vez que comienza la cocción, evitá revolver constantemente porque eso puede romper demasiado la textura.
- El fuego debe mantenerse bajo para que el azúcar no se queme.
- Si querés un sabor más cítrico, podés usar también un poco de cáscara de naranja.
- La preparación seguirá espesándose ligeramente mientras se enfría.
- Si preferís una ambrosía más húmeda, retirala del fuego un poco antes.
- Para una presentación más vistosa, servila en copas de vidrio individuales.
- Se conserva bien en la heladera durante 2 o 3 días.
Servida bien fría, la ambrosía queda suave, aromática y con esa textura irregular tan particular que la distingue de cualquier crema o flan tradicional.
Raza Italiana Cosas de la terra nostra