Este plato es uno de esos clásicos que nunca fallan y que llenan la cocina de aroma desde el primer minuto.
Las albóndigas bien hechas, tiernas y jugosas, combinadas con una salsa profunda y sabrosa, logran un resultado reconfortante y bien casero.

Te recomendamos: Una entrada perfecta para hacer en una cena de una evento
Ideal para una comida familiar, para freezar o para acompañar con pan, arroz o puré.
Ingredientes
Para las albóndigas
-
1 kg de carne picada (mezcla de carne vacuna y un poco de cerdo, si te gusta más jugosa)
-
1 huevo
-
1 cebolla chica rallada o bien picada
-
2 dientes de ajo picados
-
2 cucharadas de pan rallado
-
Un chorrito de leche
-
Sal y pimienta a gusto
-
Perejil picado
-
Aceite para sellar
Para la salsa
-
1 cebolla grande picada
-
1 zanahoria en rodajas finas
-
2 dientes de ajo
-
1 lata grande de tomate triturado
-
1 cucharada de extracto de tomate
-
1 hoja de laurel
-
Sal y pimienta
-
Pimentón y ají molido a gusto
-
Caldo o agua, cantidad necesaria
Preparación
-
En un bowl grande colocá la carne picada, el huevo, la cebolla rallada, el ajo, el pan rallado, el chorrito de leche, sal, pimienta y perejil.
-
Mezclá con las manos hasta lograr una preparación homogénea, sin amasar de más para que las albóndigas no queden duras.
-
Formá albóndigas del tamaño deseado y reservá en la heladera mientras preparás la salsa.
-
En una olla o sartén profunda, calentá un poco de aceite y sellá las albóndigas apenas por todos lados. Retirá y reservá.
-
En esa misma olla, agregá un poco más de aceite si hace falta y rehogá la cebolla picada hasta que esté transparente.
-
Sumá el ajo y la zanahoria, cociná unos minutos más y agregá el tomate triturado y el extracto de tomate.
-
Condimentá con sal, pimienta, pimentón, ají molido y la hoja de laurel.
-
Agregá un poco de caldo o agua para lograr una salsa bien fluida y dejá cocinar a fuego medio unos 10 minutos.
-
Incorporá las albóndigas selladas a la salsa, tapá y cociná a fuego bajo durante 25 a 30 minutos, hasta que estén bien cocidas y la salsa espesa.
-
Ajustá la sal y dejá reposar unos minutos antes de servir.
Tips y consejos:
-
No amases demasiado la carne: cuanto menos se trabaja, más tiernas quedan las albóndigas.
-
La cebolla rallada aporta humedad y sabor sin que se note en la textura.
-
Sellarlas primero evita que se desarmen durante la cocción.
-
Si la salsa se espesa demasiado, agregá un poco más de caldo caliente.
-
Al día siguiente quedan todavía más ricas porque los sabores se asientan.
-
Podés acompañarlas con puré, arroz blanco, fideos o simplemente pan.
Este plato es puro sabor y tradición, rendidor y perfecto para cualquier día de la semana.
Una buena salsa y unas albóndigas bien hechas hacen que no haga falta nada más para disfrutar de una comida inolvidable.
Raza Italiana Cosas de la terra nostra