El repujado en aluminio es una técnica artesanal muy llamativa que permite crear relieves decorativos con un acabado metálico elegante.
Se puede realizar en casa, con pocos materiales y aprovechando recipientes de aluminio que normalmente se descartan.

Te recomendamos: Ideas creativas para reciclar jeans y convertirlos en objetos útiles y decorativos
Es ideal para quienes buscan una actividad creativa, económica y adaptable a muchos usos decorativos.
Además, no requiere experiencia previa y ofrece resultados muy vistosos.
¿Qué es el repujado en aluminio?
El repujado es una técnica artística que consiste en generar relieves sobre una superficie metálica presionando el material desde el reverso.
De este modo, el diseño sobresale en la parte frontal.
Cuando se trabaja con aluminio delgado reciclado, como el de bandejas o moldes descartables, el proceso se vuelve mucho más accesible, ya que es un material flexible, liviano y fácil de moldear a mano.
Materiales necesarios
-
Bandejas, moldes o recipientes desechables de aluminio delgado, limpios y secos
-
Tijeras resistentes
-
Una birome sin tinta, lápiz o palito de madera con punta
-
Pinceles con mango de distintos grosores
-
Base blanda (goma eva, foamy, fieltro grueso o tela doblada)
-
Un dibujo o diseño en papel común
-
Regla, tarjeta plástica o espátula
-
Pintura acrílica negra o marcador permanente (opcional)
-
Barniz acrílico en spray (opcional)
Paso a paso
-
Recortá los bordes del recipiente de aluminio hasta obtener una lámina plana. Prestá atención a los filos y emparejá los bordes.
-
Alisá la superficie pasando una tarjeta plástica, regla o espátula varias veces hasta que quede lo más lisa posible.
-
Colocá la lámina sobre una base blanda. Esto es fundamental para poder trabajar el relieve.
-
Dibujá el diseño directamente sobre el aluminio con una birome sin tinta o lápiz. Si preferís, colocá el dibujo en papel encima del aluminio y repasá los trazos para transferirlo.
-
Sin mover la lámina de la base blanda, marcá los contornos del dibujo presionando con una herramienta de punta redondeada, como el reverso de un pincel o un palito de madera.
-
Recoré todas las líneas y zonas que quieras resaltar, ajustando la presión según el volumen deseado.
-
Dalo vuelta y trabajá el frente con herramientas más finas para definir bordes, líneas internas y detalles.
-
Alterná entre el frente y el reverso hasta lograr el relieve y la profundidad buscada.
-
Si querés resaltar el diseño, aplicá pintura acrílica negra con un pincel casi seco, dejá actuar unos segundos y retirà el excedente con un paño. La pintura quedará en los surcos.
-
Para mayor durabilidad, aplicá una capa de barniz acrílico en spray y dejá secar bien.
Ideas para usar el repujado en aluminio
-
Cuadros y placas decorativas
-
Portadas de cuadernos, agendas o álbumes
-
Tarjetas, sobres y etiquetas artesanales
-
Adornos colgantes o decorativos
-
Decoración de cajas de madera
-
Detalles para velas o centros de mesa
-
Separadores o marcadores de lectura
-
Proyectos de arte reciclado
Tips y consejos:
-
Practicá primero en un trozo pequeño para aprender cuánta presión aplicar.
-
Usar diferentes grosores de herramientas ayuda a lograr variedad de texturas.
-
Siempre trabajá sobre una base blanda para no perforar el aluminio.
-
Tené cuidado con los bordes recién cortados, pueden ser filosos.
-
Las plantillas o stencils facilitan los diseños si no querés dibujar a mano.
-
Aplicar pintura dorada o cobre también genera efectos muy interesantes.
-
Para un acabado más profesional, se pueden usar estecas o punzones específicos.
-
Es una técnica ideal para talleres, actividades escolares o proyectos creativos en casa.
El repujado en aluminio reciclado es una forma simple y muy creativa de transformar materiales comunes en piezas decorativas únicas.
Una técnica versátil, económica y perfecta para dar rienda suelta a la imaginación mientras se reutilizan materiales de uso cotidiano.
Raza Italiana Cosas de la terra nostra