Cómo hacer La famosa creme brulee, fácil y deliciosa
Home / Recetas de cosas dulces / Cómo hacer La famosa creme brulee, fácil y deliciosa

Cómo hacer La famosa creme brulee, fácil y deliciosa

La creme brûlée es un postre clásico de la repostería francesa que se caracteriza por su textura suave y cremosa, coronada con una fina capa de azúcar crocante.

Aunque parece complicada, con los pasos correctos se puede preparar en casa sin dificultad y sorprender a todos con un postre elegante y delicioso.

Te recomendamos: Cómo hacer Almíbar perfecto para remojar tortas

Ingredientes

  • 160 ml de crema de leche

  • 12 yemas

  • 200 g de azúcar

  • ½ cucharadita de esencia de vainilla

  • Azúcar rubia para espolvorear

Preparación

  1. Encendé el horno a temperatura baja para que se precaliente mientras preparás la mezcla.

  2. En una cacerola, calentá la crema de leche a fuego medio, pero sin dejar que hierva. Solo necesitás que esté caliente y líquida.

  3. En un bol, batí las yemas con el azúcar hasta que tomen un tono amarillo claro y tengan una textura cremosa. Este paso es importante para blanquear las yemas y lograr la base perfecta.

  4. Sumá un poco de la crema caliente a las yemas batidas y mezclá suavemente con una espátula para que no se corten.

  5. Incorporá el resto de la crema caliente de a poco, siempre mezclando bien para integrar todo. Agregá también la esencia de vainilla.

  6. Colocá la mezcla en cazuelitas individuales, preferentemente de barro o cerámica, que soporten el calor del horno.

  7. Poné las cazuelitas dentro de una fuente para horno y agregá agua hasta cubrir un tercio de su altura, formando un baño María.

  8. Llevá al horno por unos 50 minutos, o hasta que la crema esté firme pero aún temblorosa en el centro.

  9. Retirá del horno y dejá enfriar a temperatura ambiente. Luego llevá a la heladera al menos un par de horas para que tome la textura adecuada.

  10. Antes de servir, espolvoreá una capa fina de azúcar rubia sobre la superficie y quemala con un soplete de cocina o colocándola unos minutos bajo el grill del horno hasta que se forme el característico caramelo crujiente.

Consejos:

  • Usá crema de leche entera, ya que la versión reducida en grasa no dará la misma textura ni cremosidad.

  • Para evitar que las yemas se cocinen demasiado rápido al mezclar con la crema caliente, incorporá primero solo un poco de crema y batí enérgicamente. Este “temple” evita que se corten.

  • El baño María es clave para que la cocción sea pareja y suave. Asegurate de que el agua esté caliente al momento de entrar al horno.

  • Tapar la fuente con papel aluminio ayuda a que no se forme una costra dura en la superficie antes de tiempo.

  • El azúcar rubia le da un sabor más profundo al caramelo, pero podés usar azúcar común. Lo importante es espolvorear una capa fina y pareja para que se caramelice de forma uniforme.

  • Si usás soplete, hacelo con movimientos circulares y rápidos, sin quedarte fijo en un solo punto para evitar que se queme demasiado.

  • Este postre se puede preparar con un día de anticipación y dejar en la heladera sin el azúcar de arriba. Lo ideal es caramelizar justo antes de servir.

  • Para darle un toque especial, podés aromatizar la crema al calentarla con una ramita de canela o una chaucha de vainilla, retirándolas antes de mezclar con las yemas.

Con estos consejos vas a conseguir una creme brûlée perfecta: suave por dentro, con el clásico contraste del caramelo crocante en la superficie y un sabor que conquista a cualquiera desde la primera cucharada.

¡Recomendado!

Cómo hacer Masitas de Naranja y Coco

Estas masitas quedan tiernas por dentro, apenas doradas por fuera y con mucho sabor a ...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.