Las masitas caseras son un clásico que nunca falla.
Crujientes por fuera, suaves por dentro y con el toque justo de dulzura, son perfectas para acompañar un mate, un café o servir en una mesa dulce.

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Esta receta te enseña cómo preparar una masa base deliciosa y versátil, con la que podés hacer diferentes variedades: bañadas en chocolate, rellenas con dulce o decoradas con azúcar impalpable.
Ingredientes
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200 g de manteca a temperatura ambiente
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150 g de azúcar impalpable
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1 huevo
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1 cucharadita de esencia de vainilla
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350 g de harina común (0000)
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1 cucharadita de polvo de hornear
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Pizca de sal
Para decorar y rellenar
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Dulce de leche repostero o mermelada (a gusto)
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Chocolate cobertura (negro, blanco o con leche)
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Azúcar impalpable para espolvorear
Preparación
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En un bol grande, batí la manteca con el azúcar impalpable hasta obtener una crema suave y blanquecina. Este paso es clave para lograr una textura liviana en las masitas.
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Agregá el huevo y la esencia de vainilla, y mezclá hasta integrar bien los ingredientes.
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Tamizá la harina junto con el polvo de hornear y la pizca de sal, e incorporalos de a poco a la mezcla anterior. Uní con una espátula o con las manos hasta formar una masa tierna y lisa. No amases demasiado para que las masitas no queden duras.
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Envolvé la masa en papel film y llevála a la heladera durante 30 minutos. Este descanso ayuda a que sea más fácil de estirar y que mantenga la forma en el horno.
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Estirá la masa sobre una superficie ligeramente enharinada hasta que tenga un grosor de unos 5 mm. Cortá con cortantes de distintas formas: redondos, en corazón o con bordes dentados, según tu gusto.
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Colocá las masitas sobre una placa con papel manteca o ligeramente enmantecada y horneá a 180 °C durante 10 a 12 minutos, hasta que los bordes estén apenas dorados. Dejalas enfriar completamente antes de manipularlas.
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Para las versiones rellenas, uní de a dos con dulce de leche repostero o mermelada de frambuesa, presionando ligeramente. Si querés, pasá los bordes por coco rallado o azúcar impalpable.
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Para las bañadas, derretí el chocolate cobertura a baño maría o en microondas (en intervalos de 20 segundos). Sumergí la mitad de cada masita en el chocolate y colocá sobre una rejilla hasta que se endurezca.
Consejos:
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Si querés una masa más sabrosa, agregá ralladura de limón o naranja.
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Para un toque especial, podés usar mermelada de frutos rojos en las masitas con agujerito central.
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Si las guardás en una lata o frasco hermético, se conservan perfectas por varios días.
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También podés hacer una parte con chocolate blanco y otra con chocolate amargo para una presentación más vistosa.
Estas masitas caseras son irresistibles, crocantes y llenas de sabor.
Podés adaptarlas a tu gusto, combinarlas con diferentes rellenos o decoraciones, y disfrutar en casa de un clásico dulce que siempre conquista a todos.
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