Las pechugas rellenas envueltas en panceta con papas al horno son una receta completa, sabrosa y con muy buena presentación.
El pollo queda jugoso, el relleno aporta cremosidad y la panceta se dora durante la cocción, mientras las papas absorben todo el sabor de la fuente.

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Ingredientes
Para las pechugas:
- 3 pechugas de pollo grandes
- 200 gr de queso crema
- 150 gr de mozzarella
- 1 taza de espinaca cocida y bien escurrida
- 1 diente de ajo picado
- 9 a 12 fetas de panceta
- Sal y pimienta a gusto
- 1 cdita de pimentón dulce
- 1 cdita de orégano
- 1 cda de aceite
Para las papas:
- 700 gr de papas
- 2 cdas de aceite
- 1 cdita de provenzal
- 1 cdita de pimentón dulce
- Sal y pimienta a gusto
Preparación
- Pelar las papas y cortarlas en trozos medianos. Colocarlas en un bowl con aceite, provenzal, pimentón, sal y pimienta. Mezclar bien para que queden condimentadas de manera pareja.
- Pasar las papas a una fuente para horno y distribuirlas dejando espacio en el centro para acomodar las pechugas.
- Picar la espinaca cocida y escurrirla muy bien. Mezclarla en un bowl con el queso crema, la mozzarella rallada o cortada chica, el ajo picado, sal y pimienta.
- Abrir cada pechuga con un corte profundo a lo largo, sin llegar a separarla por completo. Tiene que quedar como un bolsillo para poder rellenarla.
- Condimentar las pechugas por dentro y por fuera con sal, pimienta, pimentón y orégano.
- Rellenar cada pechuga con la mezcla de queso, espinaca y mozzarella. No conviene pasarse con la cantidad para que el relleno no se escape demasiado durante la cocción.
- Envolver cada pechuga con 3 o 4 fetas de panceta, cubriendo bien la parte superior y los laterales. Si hace falta, sujetar con escarbadientes.
- Acomodar las pechugas en la fuente, entre las papas. Rociar apenas con una cucharada de aceite por encima.
- Llevar a horno precalentado a 200 °C durante 35 a 45 minutos, o hasta que el pollo esté bien cocido, la panceta dorada y las papas tiernas.
- Si la panceta necesita más color, subir la fuente a la parte alta del horno durante los últimos minutos, controlando que no se queme.
- Retirar del horno y dejar reposar 5 minutos antes de servir, para que el relleno se asiente un poco y el pollo conserve mejor sus jugos.
Tips y consejos
- La espinaca tiene que estar muy bien escurrida antes de mezclarla con el queso crema. Si queda con demasiada agua, el relleno se afloja y puede salir de la pechuga durante la cocción.
- Al abrir las pechugas, conviene usar un cuchillo filoso y hacer el corte con cuidado. La idea es formar un bolsillo amplio, pero sin atravesar la carne por completo.
- La panceta ayuda a proteger el pollo y evita que se seque demasiado. También aporta sabor, por eso no hace falta excederse con la sal en el resto de la receta.
- Para que las papas se cocinen parejas, cortalas en trozos similares. Si quedan muy grandes, pueden tardar más que el pollo; si son muy chicas, se pueden desarmar en la fuente.
- Si la pechuga es muy grande, puede necesitar unos minutos más de horno. Para asegurarte de que esté lista, cortá apenas una parte gruesa y comprobá que no quede rosada en el centro.
- Si querés una versión más intensa, podés sumar un poco de queso rallado al relleno. Aporta sabor y ayuda a que la mezcla quede con más cuerpo.
- Se puede preparar todo con unas horas de anticipación y dejar la fuente armada en la heladera. Al momento de cocinar, conviene sacarla unos minutos antes para que no entre helada al horno.
- Si sobra, se puede guardar en la heladera durante 2 días. Para recalentar, lo mejor es usar horno bajo, así la panceta recupera textura y el pollo no queda gomoso.
Quedan doradas, jugosas y con un relleno cremoso que combina muy bien con las papas.
Es una receta ideal para una cena con más presencia, pero sin pasos difíciles.
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