El hojaldre casero lleva algo de tiempo, pero el proceso es más simple de lo que parece cuando se respetan bien los descansos y los pliegues.
La clave está en trabajar una masa base sencilla y encerrar dentro un empaste de manteca fría para formar las capas características durante el estirado.

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Ingredientes
Para la masa:
- 500 gr de harina 0000
- 10 gr de sal
- 250 ml de agua fría
- 1 cda de vinagre o jugo de limón
Para el empaste:
- 250 gr de manteca fría
- 20 gr de harina
Preparación
- Colocá la harina y la sal en un bowl. Agregá el agua fría de a poco junto con el vinagre y empezá a unir la preparación con las manos.
- Trabajá solo hasta formar una masa pareja. No hace falta amasarla demasiado. Formá un bollo, envolvelo y llevalo a la heladera durante unos 30 minutos.
- Mientras la masa descansa, prepará el empaste. Colocá la manteca fría entre dos hojas de papel manteca, espolvoreá apenas con la harina y golpeá suavemente con el palote.
- Estirá la manteca hasta formar un bloque rectangular, parejo y de aproximadamente 1 cm de espesor. Llevá nuevamente a la heladera para que se mantenga firme, pero todavía flexible.
- Retirá la masa y estirala sobre una superficie apenas enharinada hasta formar un rectángulo que sea más grande que el bloque de manteca.
- Colocá el empaste en el centro de la masa. Doblá los extremos sobre la manteca hasta cubrirla completamente y cerrá bien las uniones, evitando dejar partes abiertas.
- Girá la masa para que la unión quede orientada de manera cómoda y comenzá a estirar suavemente con el palote. Siempre trabajá desde el centro hacia los extremos, sin presionar demasiado.
- Cuando tengas un rectángulo largo, hacé un pliegue simple: llevá un extremo hacia el centro y después doblá el otro por encima, formando tres capas.
- Envolvé la masa y llevala a la heladera durante 30 minutos.
- Repetí el proceso de estirar y doblar en tres unas 4 veces más, respetando un descanso en frío entre cada vuelta. Esto permite que la manteca se mantenga firme y que las capas se formen correctamente.
- Después de la última vuelta, dejá descansar la masa al menos 1 hora en la heladera antes de utilizarla.
Tips y consejos
- La manteca y la masa deben mantenerse frías durante todo el proceso. Si notás que la manteca empieza a ablandarse demasiado, llevá todo nuevamente a la heladera antes de seguir.
- No agregues harina de más al estirar. Usá solo la necesaria para evitar que la masa se pegue a la mesada.
- Estirá siempre con movimientos suaves y parejos. Si presionás demasiado fuerte, la manteca puede romper la masa y escaparse.
- Respetar los tiempos de frío entre cada vuelta es fundamental para obtener buenas capas.
- Si la masa se contrae demasiado mientras la estirás, dejala descansar unos minutos antes de continuar.
- Esta masa sirve tanto para preparaciones saladas como dulces. Podés usarla para tartas, empanadas, palmeritas, milhojas, cañoncitos o piezas rellenas.
- Para preparaciones dulces, no hace falta modificar la masa base: el sabor se define con el relleno, la cobertura o el azúcar que se agregue después.
- Se puede conservar en la heladera bien envuelta por hasta 2 días o congelar para usar más adelante.
Una vez lista, la masa queda firme, flexible y con las capas bien marcadas.
Al hornearse a temperatura alta, la manteca genera vapor entre los pliegues y permite que el hojaldre crezca, se separe y quede liviano.
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