Las mini fugazzetas rellenas son una versión individual de uno de los clásicos más tentadores de la pizza argentina.
La masa queda suave y dorada, la muzzarella se funde en el centro y la cebolla cocida sobre la superficie aporta ese sabor característico que las hace irresistibles.

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Ingredientes
Para la masa:
- 500 gr de harina 000
- 10 gr de levadura seca
- 1 cdita de azúcar
- 1 cdita de sal
- 300 ml de agua tibia
- 3 cdas de aceite de oliva
Para el relleno:
- 400 gr de muzzarella
- Pimienta negra, a gusto
Para la cubierta:
- 3 cebollas grandes
- 3 cdas de aceite de oliva
- 1 cdita de orégano
- Sal, a gusto
- Pimienta negra, a gusto
Preparación
- Colocar la harina en un bowl amplio. Agregar la levadura seca, el azúcar y mezclar ligeramente.
- Incorporar el agua tibia de a poco junto con el aceite de oliva. Agregar la sal y comenzar a integrar hasta formar una masa.
- Pasar la masa a la mesada y amasar durante unos 8 a 10 minutos, hasta que quede lisa, suave y elástica.
- Formar un bollo, colocarlo nuevamente en el bowl y cubrirlo con un repasador. Dejar descansar durante aproximadamente 1 hora, o hasta que duplique su volumen.
- Mientras tanto, cortar las cebollas en pluma fina. Colocarlas en un bowl, agregar una pizca de sal y dejarlas reposar unos minutos. Después escurrirlas ligeramente.
- Una vez leudada la masa, dividirla en aproximadamente 16 porciones de tamaño similar.
- Separar las porciones en dos grupos. Estirar cada pieza formando discos redondos, procurando que queden más anchos que altos y con un grosor similar al de una masa de pizza.
- Colocar 8 discos sobre una placa ligeramente aceitada.
- Distribuir una buena cantidad de muzzarella en el centro de cada uno, dejando aproximadamente 1 cm libre alrededor del borde. Agregar un poco de pimienta.
- Cubrir cada pieza con otro disco de masa.
- Presionar bien los bordes con los dedos para cerrar las mini fugazzetas y evitar que el queso se escape durante la cocción. Darles una forma redonda y ligeramente achatada.
- Repartir la cebolla sobre toda la superficie de cada fugazzeta.
- Agregar un hilo de aceite de oliva, orégano, un poco de pimienta y apenas sal.
- Dejar descansar las piezas armadas durante unos 15 a 20 minutos mientras se precalienta el horno a 220 °C.
- Llevar al horno durante aproximadamente 15 a 20 minutos, hasta que la base esté cocida, los bordes se vean dorados y la cebolla comience a tomar color.
- Retirar del horno y dejar reposar unos minutos antes de servir, para que la muzzarella se acomode ligeramente sin perder su textura fundida.
Tips y consejos
- Usá muzzarella de baja humedad para evitar que libere demasiado líquido dentro de la masa.
- No hagas los discos demasiado gruesos; la idea es conservar una textura de pizza y no de pan.
- Cerrá muy bien todo el contorno para mantener el queso en el centro.
- La cebolla debe estar cortada fina para que se cocine correctamente durante el horneado.
- Si preferís una cebolla más suave, podés dejarla unos minutos en agua caliente y después escurrirla muy bien.
- No sobrecargues el interior: tiene que haber bastante queso, pero también debe distinguirse claramente la masa superior e inferior.
- Un horno bien caliente ayuda a conseguir una base firme y bordes dorados sin resecar el interior.
- Servilas tibias, cuando la muzzarella todavía está bien fundida.
Al abrirlas con las manos, la masa queda tierna y ligeramente aireada, mientras la muzzarella caliente aparece claramente entre las dos capas y la cebolla dorada permanece sobre la superficie.
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