Estas costillitas quedan bien doradas, jugosas y con una capa brillante de miel y mostaza que se carameliza durante la cocción.
La combinación es simple, pero da mucho sabor y hace que la carne quede muy tentadora, ideal para una cena completa.

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Ingredientes
- 1,5 kg de costillitas de cerdo
- 3 cdas de miel
- 3 cdas de mostaza
- 2 cdas de aceite de oliva
- 3 dientes de ajo picados
- 1 cda de salsa de soja
- 1 cdita de pimentón dulce
- 1 cdita de orégano
- Pimienta negra, a gusto
- Sal, a gusto
Preparación
- Colocar las costillitas en una fuente amplia y secarlas bien con papel de cocina para que el aderezo se adhiera mejor.
- En un bowl, mezclar la miel, la mostaza, el aceite de oliva, el ajo picado, la salsa de soja, el pimentón y el orégano.
- Agregar un poco de pimienta negra y apenas sal. Mezclar hasta obtener una salsa homogénea y espesa.
- Pincelar las costillitas con una parte generosa de la mezcla, cubriendo bien toda la superficie.
- Tapar la fuente y dejar reposar en la heladera entre 30 minutos y 2 horas. Este tiempo ayuda a que la carne tome más sabor.
- Retirar de la heladera unos minutos antes de cocinar y precalentar el horno a 180 °C.
- Cubrir la fuente con papel aluminio y llevar al horno durante unos 45 minutos.
- Pasado ese tiempo, retirar el aluminio y volver a pincelar las costillitas con parte de la salsa reservada.
- Continuar la cocción durante unos 25 a 35 minutos más, esta vez destapadas, para que comiencen a dorarse.
- A mitad de esta segunda etapa, volver a pincelar con un poco más de mezcla de miel y mostaza.
- Durante los últimos 10 minutos, subir el horno a 200 °C para favorecer la caramelización y conseguir una superficie más brillante y tostada.
- Retirar cuando la carne esté bien cocida, tierna y con los bordes ligeramente dorados.
- Dejar reposar entre 5 y 10 minutos antes de cortar las costillas.
- Servirlas enteras o separadas de a una, bañadas con los jugos que quedaron en la fuente.
Tips y consejos
- Si querés que queden más tiernas, la primera parte de la cocción tapada es importante porque ayuda a mantener la humedad.
- No conviene empezar con el horno demasiado fuerte, ya que la miel puede quemarse antes de que la carne termine de cocinarse.
- Reservá una parte de la salsa antes de tocar la carne cruda para poder usarla después con seguridad.
- Si vas a reutilizar una salsa que estuvo en contacto con carne cruda, cocinala previamente.
- Para un sabor un poco más intenso, podés usar mostaza antigua o una combinación de mostaza común y Dijon.
- La salsa de soja aporta profundidad de sabor, pero no hace falta agregar mucha sal adicional.
- Si la superficie se oscurece demasiado rápido, bajá un poco la temperatura o cubrí nuevamente con aluminio.
- El último pincelado ayuda a conseguir esa capa brillante y caramelizada.
- Podés acompañarlas con papas al horno, batatas, vegetales asados o una ensalada fresca.
- Dejá reposar la carne unos minutos antes de cortarla para que conserve mejor sus jugos.
- Si las costillas son muy grandes o carnosas, pueden necesitar algunos minutos adicionales de horno.
Quedan con una superficie pegajosa y dorada, mientras que por dentro la carne se mantiene tierna y jugosa, con el equilibrio justo entre el dulzor de la miel y el sabor de la mostaza.
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