Estos polvorones de leche condensada quedan suaves, delicados y con una textura que se deshace fácilmente al comer.
La leche condensada aporta dulzor y humedad, mientras que la maicena ayuda a conseguir esa miga fina y quebradiza tan característica.

Te recomendamos: Cómo hacer Postre Balcarce en Copa
Ingredientes
Para la masa
- 200 gr de leche condensada
- 180 gr de manteca blanda
- 300 gr de maicena
- 120 gr de harina 0000
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 cdita de polvo de hornear
- 1 pizca de sal
Para terminar
- Azúcar impalpable, opcional
Preparación
- Colocar la manteca blanda en un bowl y batirla durante unos minutos hasta que quede cremosa y sin grumos.
- Agregar la leche condensada poco a poco mientras se continúa mezclando.
- Incorporar la esencia de vainilla y mezclar nuevamente hasta obtener una preparación homogénea.
- En otro recipiente, combinar la maicena con la harina, el polvo de hornear y la pizca de sal.
- Agregar los ingredientes secos en dos o tres tandas sobre la preparación de manteca y leche condensada.
- Mezclar primero con una espátula y luego terminar de unir suavemente con las manos.
- La masa debe quedar tierna, lisa y fácil de manipular. No conviene amasarla demasiado porque los polvorones podrían quedar más duros.
- Formar un cilindro grueso con la masa, de aproximadamente 6 a 7 cm de diámetro.
- Envolverlo en film y llevarlo a la heladera durante unos 30 minutos. Este descanso ayuda a que mantenga mejor la forma al cortarlo.
- Retirar el cilindro de la heladera y cortar rodajas de aproximadamente 1 cm de espesor.
- Acomodar los polvorones sobre una bandeja cubierta con papel manteca, dejando un pequeño espacio entre ellos.
- Si alguna rodaja pierde un poco la forma al cortarla, acomodar suavemente los bordes con los dedos sin presionar demasiado.
- Llevar a horno precalentado a 170 °C durante aproximadamente 15 a 18 minutos.
- Retirar cuando la base esté apenas dorada y la superficie todavía conserve un tono claro. No deben tostarse demasiado.
- Dejarlos reposar sobre la bandeja durante unos 10 minutos, ya que recién salidos del horno son bastante delicados.
- Pasarlos luego a una rejilla y esperar hasta que estén completamente fríos.
- Si se desea, espolvorear ligeramente con azúcar impalpable antes de servir.
Tips y consejos
- La manteca debe estar blanda, pero no derretida.
- Incorporar los ingredientes secos de a poco evita que la masa quede demasiado compacta.
- Si la masa resulta muy pegajosa, agregar una pequeña cantidad extra de maicena.
- Si queda demasiado seca y se rompe al formar el cilindro, sumar una cucharada de leche condensada.
- No amasar durante mucho tiempo para conservar una textura quebradiza.
- Enfriar el cilindro antes de cortarlo ayuda a obtener rodajas más parejas.
- El grosor puede variar ligeramente para conseguir polvorones más finos o más gruesos.
- No esperar a que se doren por completo en el horno, porque al enfriarse terminan de afirmarse.
- Se puede agregar ralladura de limón o naranja para darles un aroma diferente.
- También se pueden cubrir parcialmente con chocolate una vez fríos.
- Guardados en un recipiente hermético se mantienen tiernos durante varios días.
Quedan suaves, delicados y con una textura quebradiza que se deshace al comer. La leche condensada les aporta un dulzor muy agradable.
Raza Italiana Cosas de la terra nostra