La pizza a la parrilla es una opción casera con mucho sabor, ideal para conseguir una base dorada y crocante sin usar horno.
La cocción sobre las brasas le da un toque especial y una textura muy distinta.

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Ingredientes
Para la masa
- 500 gr de harina 000
- 10 gr de levadura seca
- 300 ml de agua tibia
- 2 cdas de aceite
- 1 cdita de azúcar
- 1 cdita de sal
Para la cobertura
- 250 gr de salsa de tomate espesa
- 350 gr de mozzarella
- 1 cdita de orégano
- Hojas de albahaca, opcional
- Aceite a gusto
- Sal a gusto
Preparación
- Colocar la harina en un bowl y agregar la levadura seca junto con el azúcar.
- Incorporar la sal, el agua tibia y el aceite.
- Mezclar hasta formar una masa y amasar durante unos 8 a 10 minutos, hasta que quede lisa y elástica.
- Formar un bollo, cubrirlo y dejarlo levar durante aproximadamente 1 hora, hasta que duplique su tamaño.
- Mientras tanto, preparar la parrilla. Lo ideal es trabajar con brasas parejas y sin llama directa.
- Distribuir las brasas de manera que haya una zona de calor medio y otra un poco más suave. Esto permite controlar mejor la cocción.
- Dividir la masa en dos bollos y dejarlos descansar durante 10 minutos.
- Estirar cada bollo con las manos, formando una pizza no demasiado gruesa y con una forma ligeramente irregular.
- Pincelar apenas uno de los lados con aceite.
- Colocar la masa directamente sobre la parrilla con el lado aceitado hacia abajo.
- Cocinar durante unos 2 a 4 minutos, hasta que la base esté marcada y firme.
- Dar vuelta la masa con cuidado usando una pinza o espátula grande.
- Una vez girada, trabajar rápido: distribuir la salsa sobre el lado ya cocido.
- Agregar la mozzarella y espolvorear con orégano.
- Mover la pizza hacia una zona de calor más suave y cubrirla con una tapa metálica grande, una asadera invertida o la tapa de la parrilla.
- Cocinar durante unos minutos más, hasta que el queso esté completamente fundido y la base termine de dorarse.
- Controlar el fondo periódicamente para evitar que se queme.
- Retirar de la parrilla, agregar unas gotas de aceite y, si se desea, hojas de albahaca fresca.
Tips y consejos
- Las brasas deben estar bien formadas y sin llamas fuertes.
- No conviene hacer una masa demasiado gruesa porque puede tostarse por fuera antes de cocinarse en el centro.
- Tener la salsa y el queso preparados antes de poner la masa sobre la parrilla agiliza mucho el proceso.
- La primera cara se cocina sola; después de darla vuelta se agrega la cobertura.
- Usar una salsa espesa evita que la pizza se humedezca demasiado.
- Una tapa metálica ayuda a concentrar el calor y derretir mejor la mozzarella.
- Si la base se dora demasiado rápido, mover la pizza hacia un sector con menos brasas.
- Girar la pizza durante la segunda cocción ayuda a conseguir un dorado más parejo.
- Pincelar apenas la masa con aceite evita que se pegue y favorece el tostado.
- Para un sabor más intenso se puede agregar provolone, aceitunas o cebolla previamente cocida.
Queda crocante en la base, tierna por dentro y con ese sabor ligeramente ahumado que aporta la parrilla. La mozzarella bien fundida termina de darle una textura irresistible.
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