La torta alemana Bienenstich combina una masa suave y esponjosa con un relleno abundante de crema pastelera.
Su característica cobertura de almendras caramelizadas con miel y manteca aporta un contraste crocante que la hace irresistible.

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Ingredientes
Para la masa:
- 350 g de harina 000
- 150 ml de leche tibia
- 7 g de levadura seca o 20 g de levadura fresca
- 60 g de azúcar
- 60 g de manteca blanda
- 1 huevo
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
Para la cobertura de almendras:
- 150 g de almendras fileteadas
- 80 g de manteca
- 80 g de azúcar
- 3 cdas de miel
- 3 cdas de crema de leche
Para el relleno de crema:
- 500 ml de leche entera
- 4 yemas
- 100 g de azúcar
- 45 g de maicena
- 30 g de manteca
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 150 ml de crema de leche para batir, bien fría
Preparación
- Colocar la leche tibia en un recipiente, agregar la levadura y una cucharadita del azúcar, mezclar y dejar reposar durante 10 minutos hasta que aparezcan pequeñas burbujas.
- Incorporar la harina en un bowl amplio y agregar el azúcar restante junto con la pizca de sal.
- Añadir el huevo, la esencia de vainilla y la mezcla de levadura, integrando los ingredientes hasta formar una masa blanda.
- Agregar la manteca blanda de a poco y amasar durante 10 minutos, hasta conseguir una masa lisa, elástica y ligeramente pegajosa.
- Formar un bollo, colocarlo en un recipiente apenas aceitado y cubrirlo con un repasador limpio.
- Dejar levar durante aproximadamente 1 hora, o hasta que la masa duplique su volumen.
- Enmantecar un molde desmontable de 24 cm de diámetro y cubrir la base con papel manteca.
- Colocar la masa dentro del molde y extenderla suavemente con las palmas y las yemas de los dedos, desde el centro hacia los bordes, hasta conseguir una superficie pareja.
- Cubrir el molde y dejar reposar durante otros 25 a 30 minutos para que la masa vuelva a crecer.
- Colocar la manteca, el azúcar, la miel y las tres cucharadas de crema de leche en una cacerola pequeña.
- Calentar a fuego medio, revolviendo suavemente, hasta que la manteca se derrita y la preparación comience a burbujear.
- Incorporar las almendras fileteadas y cocinar durante 1 o 2 minutos, mezclando hasta cubrirlas completamente con la preparación de miel y manteca.
- Retirar del fuego y dejar entibiar durante unos minutos, procurando que la cobertura permanezca lo suficientemente blanda para distribuirla.
- Repartir las almendras sobre la masa levada con ayuda de una espátula, formando una capa uniforme sin presionar excesivamente.
- Llevar al horno precalentado a 180 °C durante 30 a 35 minutos, hasta que la masa esté cocida y las almendras presenten un color dorado intenso.
- Retirar del horno, dejar reposar durante 10 minutos y desmoldar cuidadosamente, evitando romper la cobertura caramelizada.
- Dejar enfriar completamente sobre una rejilla antes de cortar la torta y colocar el relleno.
- Calentar los 500 ml de leche destinados a la crema pastelera en una cacerola, sin permitir que hierva.
- Batir las yemas con el azúcar en un bowl y agregar la maicena, mezclando hasta obtener una preparación homogénea.
- Incorporar la leche caliente gradualmente, revolviendo constantemente para evitar que las yemas se cocinen de golpe.
- Devolver la preparación a la cacerola y cocinar a fuego medio-bajo, revolviendo sin detenerse, hasta que espese y comience a hervir suavemente.
- Continuar la cocción durante 1 minuto, retirar del fuego y agregar la manteca junto con la esencia de vainilla.
- Pasar la crema pastelera a un recipiente, cubrir su superficie con film en contacto y dejar enfriar completamente en la heladera.
- Batir los 150 ml de crema de leche bien fría hasta conseguir picos firmes, pero sin llegar a cortarla.
- Mezclar suavemente la crema pastelera fría para recuperar su textura y agregar la crema batida en dos tandas, utilizando movimientos envolventes.
- Cortar la torta horizontalmente con un cuchillo serrucho, formando dos discos de grosor similar y conservando la cobertura de almendras en el disco superior.
- Colocar la base de la torta sobre un plato amplio o una base para tortas y distribuir una capa generosa de crema sobre toda su superficie.
- Extender el relleno con una espátula hasta conseguir un grosor parejo, dejando aproximadamente 1 cm libre alrededor del borde.
- Cortar previamente el disco superior con almendras en ocho porciones triangulares, utilizando un cuchillo serrucho para evitar que la cobertura se quiebre al servir.
- Acomodar cuidadosamente las porciones superiores sobre la crema, reconstruyendo la forma redonda de la torta sin presionar demasiado.
- Llevar a la heladera durante un mínimo de 2 horas para que el relleno se asiente y conserve su forma.
- Cortar la base siguiendo las divisiones de la cobertura y levantar una porción con una espátula ancha, dejando visibles la masa esponjosa, la crema y las almendras caramelizadas.
Tips y consejos
- Harina 000: permite conseguir una masa elástica y esponjosa, ideal para esta preparación de origen alemán.
- Levadura: respetar los tiempos de levado ayuda a obtener una miga tierna y aireada.
- Masa en el molde: extenderla suavemente con las manos evita eliminar demasiado aire y permite conservar su textura.
- Almendras fileteadas: son importantes para conseguir la cobertura característica del Bienenstich, con láminas finas y crocantes.
- Miel: aporta brillo, sabor y ayuda a caramelizar las almendras durante el horneado.
- Cobertura: distribuirla cuando todavía está tibia facilita el armado sin aplastar la masa levada.
- Horneado: si las almendras se doran demasiado rápido, cubrir suavemente la superficie con papel aluminio durante los últimos minutos.
- Crema pastelera: cocinarla hasta que espese correctamente permite conseguir un relleno firme que conserve su forma al cortar.
- Crema batida: incorporarla a la pastelera fría aporta una textura más liviana y suave.
- Torta completamente fría: cortarla antes de que se enfríe puede romper la miga y dificultar el relleno.
- Cobertura precortada: dividir el disco superior antes de colocarlo sobre la crema evita aplastar el relleno al servir las porciones.
- Conservación: mantener la torta refrigerada y consumirla preferentemente dentro de los 2 o 3 días siguientes.
El contraste entre la crema suave y las almendras caramelizadas convierte cada porción en una delicia especial para la merienda.
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