El Semifrío de Dulce de Leche es un postre helado de textura suave y cremosa, con un sabor intenso y delicado.
Su interior marmolado y su cobertura de dulce de leche lo convierten en una opción irresistible para disfrutar después de una buena comida.

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Ingredientes
Para el semifrío:
- 450 ml de crema de leche para batir
- 300 g de dulce de leche clásico
- 2 huevos
- 3 yemas
- 80 g de azúcar
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
Para las vetas y la decoración:
- 150 g de dulce de leche repostero
- 50 g de nueces picadas (opcional)
Preparación
- Forrar una budinera rectangular de aproximadamente 23 × 13 cm con film apto para alimentos, dejando que sobresalga por los bordes para facilitar el desmoldado.
- Colocar la crema de leche bien fría en un bowl amplio y batirla hasta obtener una consistencia espesa, con picos suaves que mantengan su forma. Reservar en la heladera mientras se prepara el resto de la mezcla.
- Colocar los huevos, las yemas, el azúcar, el dulce de leche clásico y la pizca de sal en un recipiente resistente al calor. Mezclar con un batidor de mano hasta integrar todos los ingredientes.
- Llevar el recipiente a baño María, sin que la base toque el agua caliente, y batir continuamente hasta que la preparación espese ligeramente y alcance los 71 °C. Retirar del calor antes de que los huevos comiencen a coagularse en grumos.
- Continuar batiendo con batidora eléctrica hasta que la mezcla se enfríe y adquiera una textura aireada y cremosa. Incorporar la esencia de vainilla y mezclar unos segundos más.
- Agregar una tercera parte de la crema batida a la preparación de dulce de leche y mezclar suavemente. Incorporar el resto en dos tandas, realizando movimientos envolventes con una espátula para conservar el aire.
- Volcar la mitad de la mezcla dentro de la budinera y distribuir pequeñas cucharadas de dulce de leche repostero sobre la superficie. Pasar suavemente un cuchillo para formar vetas irregulares, sin mezclar completamente.
- Incorporar el resto de la preparación y repetir el procedimiento con un poco más de dulce de leche repostero. Alisar ligeramente la superficie con una espátula, procurando no eliminar el efecto marmolado.
- Cubrir el molde con film y llevar al freezer durante un mínimo de 8 horas, preferentemente de un día para el otro, hasta que el semifrío esté completamente firme.
- Retirar del freezer y desmoldar cuidadosamente sobre una fuente rectangular. Quitar el film despacio para conservar la forma del postre y evitar que se desprendan partes de la superficie.
- Colocar el dulce de leche repostero restante en una manga pastelera y distribuirlo a lo largo de toda la superficie, formando ondas suaves. Agregar las nueces picadas si se desea.
- Dejar reposar unos minutos antes de servir para que recupere una consistencia ligeramente más cremosa. Cortar las porciones con un cuchillo pasado por agua tibia y bien secado, de manera que las vetas del interior queden visibles.
Tips y consejos
- Crema bien fría: Utilizá crema de leche con suficiente materia grasa para que se pueda batir y mantenga una textura aireada.
- Dulce de leche adecuado: El clásico resulta ideal para integrar en la mezcla, mientras que el repostero permite conseguir vetas más definidas.
- Controlá la temperatura: Durante el baño María, batí constantemente y utilizá un termómetro para evitar que los huevos se cocinen de manera desigual.
- Mezclá con suavidad: Incorporar la crema con movimientos envolventes ayuda a que el semifrío quede liviano y no demasiado compacto.
- No exageres las vetas: Unos pocos movimientos con el cuchillo son suficientes para distribuir el dulce de leche sin perder el efecto marmolado.
- Decoración pareja: Repartí el dulce de leche por toda la superficie, sin acumularlo en un solo sector ni formar una capa demasiado gruesa.
- Respetá el tiempo de frío: El postre necesita varias horas de freezer para conservar su forma al desmoldarlo.
- Conservación: Guardalo bien cubierto en el freezer y evitá dejarlo demasiado tiempo a temperatura ambiente antes de servir.
Queda un postre suave y bien cremoso, con un intenso sabor a dulce de leche y delicadas vetas que hacen irresistible cada porción.
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