El arrollado de pollo es una receta casera ideal para preparar un almuerzo o una cena especial.
Queda dorado por fuera, jugoso por dentro y se puede acompañar con papas al horno o una ensalada.

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Ingredientes
Para el arrollado:
- 1 kg de pechugas de pollo deshuesadas
- 150 g de jamón cocido
- 150 g de queso mozzarella en fetas
- 1 morrón rojo grande
- 100 g de espinaca fresca
- 2 dientes de ajo
- 2 cdas de aceite de oliva
- 1 cdita de orégano
- 1 cdita de pimentón dulce
- Sal y pimienta a gusto
Para la cocción:
- 2 cdas de aceite de oliva
- 100 ml de caldo de pollo
- 1 cdita de mostaza
- 1 cdita de jugo de limón
- Hilo de cocina apto para horno
Preparación
- Lavar el morrón, retirarle las semillas y cortarlo en tiras. Colocarlo en una sartén con una cucharada de aceite de oliva y cocinarlo a fuego medio durante unos 8 minutos, hasta que esté tierno. Reservar.
- En la misma sartén, colocar el ajo picado y la espinaca. Cocinar durante 2 o 3 minutos, hasta que las hojas pierdan volumen. Retirar del fuego y escurrir bien el líquido que hayan soltado.
- Abrir las pechugas de pollo en forma de libro, realizando cortes horizontales sin separarlas completamente. Extenderlas sobre una tabla y cubrirlas con film de cocina.
- Golpear suavemente con un martillo de cocina hasta conseguir láminas de aproximadamente 1 cm de grosor. Superponer ligeramente los bordes de las pechugas para formar una superficie rectangular continua, de unos 30 por 25 cm.
- Condimentar el pollo con sal, pimienta, orégano y pimentón. Distribuir las fetas de jamón cocido sobre casi toda la superficie, dejando unos 2 cm libres en uno de los extremos.
- Colocar las fetas de mozzarella sobre el jamón. Distribuir la espinaca bien escurrida y las tiras de morrón de manera uniforme, procurando que el relleno no quede acumulado solamente en el centro.
- Comenzar a enrollar desde uno de los lados cortos, presionando suavemente para mantener los ingredientes en su lugar. Continuar hasta formar un cilindro compacto, procurando que la carne y el relleno formen vueltas visibles en el interior.
- Sujetar el arrollado con hilo de cocina, realizando ataduras cada 3 o 4 cm. No ajustar demasiado para evitar que el relleno se escape. El cilindro debe conservar un grosor uniforme de un extremo al otro.
- Precalentar el horno a 190 °C. Colocar el arrollado en una fuente ligeramente aceitada, con la unión de la carne hacia abajo.
- Mezclar las 2 cucharadas de aceite de oliva con la mostaza y el jugo de limón. Pincelar toda la superficie del pollo y agregar el caldo en el fondo de la fuente.
- Cubrir flojamente con papel aluminio y llevar al horno durante aproximadamente 30 minutos. Luego, retirar el aluminio y continuar la cocción durante otros 20 a 30 minutos, hasta que la superficie esté dorada.
- Durante los últimos minutos, utilizar una cuchara para bañar el arrollado con una pequeña cantidad de los jugos de cocción. Esto ayudará a mantener la superficie jugosa y a conseguir un dorado uniforme.
- Comprobar la cocción introduciendo un termómetro en la parte más gruesa del arrollado. El centro del pollo y del relleno debe alcanzar una temperatura mínima de 74 °C.
- Retirar del horno y dejar reposar durante 10 minutos. Quitar cuidadosamente los hilos y cortar en rodajas de aproximadamente 2 a 3 cm de grosor, utilizando un cuchillo bien afilado.
- Acomodar las rodajas sobre una fuente y distribuir por encima una pequeña cantidad de los jugos de cocción. Servir caliente, acompañado con papas doradas o una ensalada fresca.
Tips y consejos
- Elegir pechugas grandes: facilitan la preparación de una superficie amplia y permiten conseguir un arrollado con varias vueltas bien definidas.
- Mantener un grosor uniforme: las láminas de pollo deben tener aproximadamente 1 cm de espesor para que se enrollen fácilmente y conserven su textura durante la cocción.
- Superponer bien las pechugas: los bordes deben quedar ligeramente montados para evitar que el arrollado se abra al cocinarse.
- Distribuir el relleno: colocar los ingredientes sobre casi toda la superficie ayuda a formar el espiral característico cuando se cortan las rodajas.
- Escurrir la espinaca: eliminar el exceso de líquido evita que el relleno quede demasiado húmedo y que las vueltas de pollo se separen.
- Utilizar mozzarella firme: un queso demasiado blando puede liberar mucho líquido durante la cocción.
- No sobrecargar el interior: utilizar cantidades equilibradas permite enrollar correctamente la carne sin que los ingredientes se escapen.
- Enrollar con firmeza: mantener una presión suave y constante ayuda a conseguir un cilindro parejo, sin espacios vacíos entre las capas.
- Atar sin apretar demasiado: el hilo debe sostener el arrollado sin hundirse excesivamente en la carne.
- Cocinar con caldo: una pequeña cantidad en el fondo de la fuente evita que los jugos se quemen y aporta humedad durante el horneado.
- Controlar la cocción: utilizar un termómetro permite comprobar que el pollo esté completamente cocido sin prolongar innecesariamente el tiempo de horno.
- Respetar el reposo: esperar 10 minutos antes de cortar ayuda a conservar los jugos y facilita obtener rodajas prolijas.
- Utilizar un cuchillo afilado: realizar cortes firmes y suaves evita aplastar el arrollado y permite apreciar mejor el espiral del relleno.
- Conservación: guardar las porciones cocidas en un recipiente cerrado en la heladera durante 3 a 4 días.
El arrollado queda dorado, jugoso y con un relleno cremoso de jamón, queso y verduras. Sus rodajas muestran un espiral de sabores ideal para servir en la mesa.
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