Este estofado de cordero es de esas recetas que se cocinan despacio y devuelven un sabor profundo en cada bocado.
La carne se vuelve tierna, casi se desarma, y la salsa queda espesa y llena de aroma. Es una preparación ideal para lucirse con algo casero, intenso y muy reconfortante.

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Ingredientes
- 1,5 kg de cordero trozado (preferentemente con hueso)
- 2 cebollas
- 4 dientes de ajo
- 1/2 taza de vino tinto
- 2 cucharadas de tomate triturado o puré
- 2 cucharadas de aceite
- 1 cucharadita de pimentón
- 1 cucharadita de comino (opcional)
- Sal y pimienta a gusto
- 1 hoja de laurel
- 1 ramita de romero o tomillo
- 1 taza de caldo (puede ser de carne o verduras)
Preparación
- Salpimentá los trozos de cordero por todos lados. Si tienen algo de grasa, podés dejarla para sumar sabor durante la cocción.
- En una olla amplia o sartén profunda, calentá el aceite y sellá la carne a fuego fuerte hasta que esté bien dorada por fuera. Retirala y reservá.
- En la misma olla, agregá la cebolla picada y cociná unos minutos hasta que esté transparente. Sumá el ajo picado y mezclá.
- Incorporá el tomate triturado y cociná un par de minutos para que pierda acidez.
- Volvé a colocar la carne en la olla y mezclá bien con el sofrito.
- Agregá el vino tinto y dejá que evapore el alcohol durante unos minutos.
- Sumá el caldo, el laurel, el romero o tomillo y las especias.
- Bajá el fuego al mínimo, tapá y dejá cocinar lentamente durante 1 hora y media a 2 horas.
- Durante la cocción, revolvé de vez en cuando y controlá que no se seque. Si hace falta, podés agregar un poco más de caldo.
- Cuando la carne esté bien tierna y la salsa haya reducido, apagá el fuego.
- Dejá reposar unos minutos antes de servir para que los sabores se asienten.
Tips y consejos:
- El sellado inicial es clave para lograr un buen sabor. No saltees ese paso.
- Cocinar lento hace toda la diferencia. El cordero necesita tiempo para quedar tierno.
- El vino tinto aporta mucho carácter, pero si preferís podés reemplazarlo por caldo.
- Las hierbas como romero o tomillo combinan muy bien, pero usalas con moderación.
- Si querés una salsa más espesa, destapá la olla al final para que reduzca un poco más.
- Este plato mejora mucho con el reposo, incluso al día siguiente.
- Acompaña perfecto con pan, puré o arroz para aprovechar la salsa.
Es una receta simple, pero con un resultado muy sabroso y rendidor, ideal para una comida casera sin complicaciones.
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