La Torta Setteveli es una delicia de pastelería que combina capas de bizcochuelo de chocolate, mousse, crema de avellanas y una base crocante.
Su cobertura de chocolate brillante y su interior de distintas texturas la convierten en un postre espectacular.

Te recomendamos: Cómo hacer Panettone Relleno de Crema de Pistacho
Ingredientes
Para el bizcochuelo de chocolate:
- 3 huevos
- 90 gr de azúcar
- 65 gr de harina 0000
- 25 gr de cacao amargo
- 30 gr de manteca derretida
Para la capa crocante:
- 100 gr de chocolate con leche
- 80 gr de pasta de avellanas
- 70 gr de copos de maíz sin azúcar
- 40 gr de avellanas tostadas y picadas
Para la crema de avellanas:
- 250 ml de leche
- 3 yemas
- 60 gr de azúcar
- 20 gr de almidón de maíz
- 80 gr de pasta de avellanas
- 5 gr de gelatina sin sabor
- 25 ml de agua fría
- 150 ml de crema de leche
Para la mousse de chocolate:
- 180 gr de chocolate semiamargo
- 250 ml de crema de leche
- 80 ml de leche
- 4 gr de gelatina sin sabor
- 20 ml de agua fría
Para la cobertura espejo:
- 120 ml de agua
- 150 gr de azúcar
- 100 ml de crema de leche
- 50 gr de cacao amargo
- 6 gr de gelatina sin sabor
- 30 ml de agua fría
Para decorar:
- 50 gr de avellanas tostadas
- Rulos de chocolate, cantidad necesaria
Preparación
- Precalentar el horno a 180 °C. Batir los huevos con el azúcar durante 8 a 10 minutos, hasta conseguir una preparación clara, espumosa y con suficiente volumen.
- Incorporar la harina y el cacao tamizados con movimientos envolventes. Agregar la manteca derretida y mezclar suavemente.
- Volcar la preparación en un molde de 20 cm de diámetro, previamente enmantecado y con papel manteca en la base. Hornear durante 18 a 22 minutos, hasta que el bizcochuelo esté cocido. Dejar enfriar y cortar un disco de aproximadamente 1,5 cm de grosor.
- Para preparar la capa crocante, derretir el chocolate con leche a baño María. Incorporar la pasta de avellanas, los copos de maíz ligeramente triturados y las avellanas picadas.
- Extender la mezcla sobre el disco de bizcochuelo, formando una capa fina y uniforme. Llevar a la heladera durante 20 minutos para que tome consistencia.
- Para la crema de avellanas, hidratar los 5 gr de gelatina en los 25 ml de agua fría. Calentar la leche en una cacerola sin dejar que hierva.
- Batir las yemas con el azúcar y el almidón de maíz. Incorporar gradualmente la leche caliente y llevar nuevamente al fuego, revolviendo hasta conseguir una crema espesa.
- Retirar del fuego y agregar la gelatina hidratada mientras la preparación todavía está caliente. Mezclar hasta disolverla completamente e incorporar la pasta de avellanas.
- Dejar enfriar hasta que la crema esté a temperatura ambiente, sin permitir que gelifique. Batir los 150 ml de crema de leche hasta obtener una consistencia semimontada e incorporarla con movimientos envolventes.
- Colocar el bizcochuelo con la capa crocante dentro de un aro de repostería de 20 cm, revestido con una tira de acetato. Distribuir la crema de avellanas y alisar con una espátula. Refrigerar durante 1 hora.
- Para preparar la mousse, hidratar los 4 gr de gelatina en los 20 ml de agua fría. Calentar los 80 ml de leche y agregar la gelatina hidratada. Mezclar hasta disolverla.
- Volcar la leche caliente sobre el chocolate semiamargo picado y revolver hasta conseguir una preparación lisa y brillante. Dejar entibiar.
- Batir los 250 ml de crema de leche hasta que esté semimontada. Incorporarla gradualmente al chocolate con movimientos envolventes para conseguir una mousse aireada.
- Distribuir la mousse sobre la crema de avellanas ya firme y alisar cuidadosamente. Llevar la torta al freezer durante al menos 5 horas, hasta que esté completamente congelada.
- Para la cobertura espejo, hidratar los 6 gr de gelatina en los 30 ml de agua fría. Colocar el azúcar, los 120 ml de agua y la crema de leche en una cacerola.
- Calentar hasta que comience a hervir. Incorporar el cacao tamizado y mezclar hasta obtener una preparación homogénea. Cocinar suavemente durante 1 minuto.
- Retirar del fuego, agregar la gelatina hidratada y revolver hasta disolverla. Procesar con una minipimer, manteniendo el cabezal sumergido para evitar incorporar aire, y pasar la cobertura por un colador fino.
- Dejar enfriar la cobertura hasta aproximadamente 32 a 35 °C. Retirar la torta congelada del aro, quitar el acetato y colocarla sobre una rejilla con una bandeja debajo.
- Volcar el glaseado sobre el centro de la torta, permitiendo que cubra toda la superficie y caiga naturalmente por los laterales. Dejar escurrir el excedente sin tocar la cobertura.
- Trasladar cuidadosamente la torta a una base o fuente. Decorar con avellanas tostadas y algunos rulos de chocolate. Llevar a la heladera durante 4 a 6 horas para que se descongele lentamente antes de servir.
Tips y consejos
- Bizcochuelo fino: No debe ser demasiado grueso, ya que las capas cremosas son las protagonistas de esta torta.
- Capa crocante: Triturar ligeramente los copos de maíz sin convertirlos en polvo para conservar su textura crujiente.
- Pasta de avellanas: Utilizar pasta pura de avellanas tostadas, sin azúcar agregada, para conseguir un sabor más intenso.
- Crema de avellanas: Incorporar la crema de leche semimontada cuando la preparación esté fría, pero todavía fluida.
- Mousse aireada: Evitar batir demasiado la crema de leche. Una consistencia semimontada permite integrarla sin formar grumos.
- Capas definidas: Refrigerar correctamente cada preparación antes de agregar la siguiente ayuda a mantenerlas separadas.
- Molde desmontable: Utilizar un aro de repostería con acetato facilita conseguir laterales perfectamente lisos.
- Congelación: La torta debe estar completamente congelada antes de recibir la cobertura espejo para que el glaseado se adhiera correctamente.
- Temperatura del glaseado: Entre 32 y 35 °C permite conseguir una cobertura fluida, uniforme y brillante.
- Evitar burbujas: Procesar el glaseado cuidadosamente y colarlo antes de utilizarlo mejora la terminación.
- Decoración: Unas pocas avellanas y rulos de chocolate son suficientes para conseguir una presentación elegante.
- Corte perfecto: Utilizar un cuchillo largo calentado con agua caliente y secado antes de cada corte permite mostrar las capas sin mezclarlas.
- Conservación: Mantener la torta refrigerada y consumirla preferentemente dentro de los 3 días posteriores a su descongelación.
La combinación de chocolate, avellanas y capas crocantes hace de esta torta un postre elegante y absolutamente irresistible.
Raza Italiana Cosas de la terra nostra