La humedad dentro del placar puede dejar olor a encierro en la ropa, afectar telas guardadas y hacer que los espacios cerrados se sientan pesados.
Con un frasco, sal gruesa y una tela fina se puede preparar una opción casera, económica y fácil de dejar en un rincón del armario.

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Materiales
- 1 frasco de vidrio limpio y seco
- Sal gruesa, cantidad necesaria
- 1 trozo de gasa, tela fina o servilleta de papel resistente
- 1 bandita elástica o hilo
- 1 cdita de bicarbonato, opcional
- 3 o 4 gotas de esencia, opcional
Procedimiento
- Lavá bien el frasco y secalo por completo. Es importante que no tenga restos de humedad antes de colocar la sal.
- Llená el frasco hasta la mitad o un poco más con sal gruesa. No hace falta llenarlo hasta arriba, porque conviene dejar espacio para que circule el aire.
- Si querés reforzar el efecto contra el olor a encierro, podés sumar una cdita de bicarbonato y mezclarlo con la sal.
- Para darle un aroma suave, agregá unas gotas de esencia. No uses demasiado, porque la idea es que el frasco absorba humedad, no que moje la sal.
- Cubrí la boca del frasco con una gasa, tela fina o servilleta resistente. Tiene que quedar tapado, pero permitir que pase el aire.
- Sujetá la tela con una bandita elástica o con hilo, ajustando bien alrededor de la boca del frasco.
- Llevá el recipiente al placar y colocalo en una esquina estable, lejos de la ropa más delicada y donde no corra riesgo de volcarse.
- Revisalo cada varios días. Si la sal se apelmaza, se endurece o empieza a juntar líquido en el fondo, es señal de que estuvo absorbiendo humedad.
- Cuando la sal esté muy húmeda o compacta, cambiala por una nueva. Lavá y secá bien el frasco antes de volver a usarlo.
Tips y consejos
- Este método ayuda en espacios chicos y cerrados, como placares, cajones grandes, alacenas o bajo mesada. No soluciona problemas graves de humedad en paredes o filtraciones.
- No coloques el frasco directamente sobre ropa, madera delicada o papeles importantes. Si junta líquido, podría manchar o dañar la superficie.
- La sal gruesa funciona mejor que la fina porque tarda más en compactarse y permite una mejor circulación de aire dentro del recipiente.
- Si el placar tiene mucho olor a encierro, conviene ventilarlo primero, sacar la ropa unos minutos y limpiar los estantes antes de poner el frasco.
- No cierres el frasco con tapa común. La tela o gasa es necesaria para que el aire pueda entrar y la sal pueda cumplir su función.
- Si usás esencia, elegí aromas suaves como lavanda, limón o eucalipto. Con pocas gotas alcanza.
- En lugares muy húmedos, revisalo con más frecuencia. La sal puede apelmazarse rápido si el ambiente está cargado.
- Para placares grandes, podés preparar dos frascos chicos en vez de uno grande y ubicarlos en esquinas distintas.
Este deshumidificador casero es una opción simple para mantener mejor los espacios cerrados y reducir el olor a humedad.
No reemplaza una reparación si hay filtraciones, pero puede ayudar mucho en placares y cajones donde la ropa suele quedar guardada por varios días.
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