Cómo limpiar el burlete de la heladera cuando junta moho y restos pegajosos
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Cómo limpiar el burlete de la heladera cuando junta moho y restos pegajosos

El burlete de la heladera suele juntar humedad, restos de comida y una suciedad negra que se va metiendo en los pliegues sin que se note a simple vista.

Limpiarlo bien no solo mejora el aspecto y el olor, también ayuda a que la puerta cierre mejor y a que esa mugre no siga acumulándose.

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Materiales

  • 1 bowl con agua tibia
  • 2 cdas de bicarbonato de sodio
  • 1 cda de detergente
  • 1 cepillo de dientes viejo o cepillo chico
  • Hisopos o un palito envuelto en algodón, opcional
  • 2 o 3 paños limpios
  • Papel de cocina o servilletas
  • Guantes, opcional

Procedimiento

  1. Desenchufá la heladera o, al menos, trabajá con la puerta abierta durante el menor tiempo posible para no perder frío de más. Si hay alimentos muy cerca del borde, apartalos un poco para trabajar cómodo.
  2. Abrí la puerta y revisá todo el burlete, especialmente las esquinas y los pliegues más profundos. Ahí suele acumularse la suciedad negra, humedad espesa y restos pegajosos.
  3. En un bowl, mezclá el agua tibia con el bicarbonato y el detergente. Revolvé hasta que quede una preparación jabonosa, apenas espesa.
  4. Mojá un paño en la mezcla y pasalo por toda la superficie del burlete para aflojar la suciedad superficial. Hacelo sin apuro, limpiando primero la parte más visible.
  5. Después, con los dedos, abrí suavemente los pliegues de la goma y pasá el paño también por adentro. Si el paño no entra bien, usá papel de cocina o una servilleta doblada.
  6. Para las zonas con moho o restos más pegados, usá el cepillo chico apenas mojado en la mezcla. Cepillá con movimientos cortos, insistiendo en las esquinas y en las ranuras donde se ve la suciedad negra.
  7. Si hay rincones muy angostos, ayudate con hisopos o con un palito envuelto en algodón. Eso sirve para sacar la mugre de las uniones y de los pliegues más cerrados.
  8. Una vez que aflojaste bien la suciedad, pasá un paño limpio humedecido solo con agua para retirar los restos de bicarbonato, detergente y mugre.
  9. Secá muy bien todo el burlete con otro paño seco o con papel. Este paso es importante, porque si queda humedad atrapada, el moho puede volver más rápido.
  10. Antes de cerrar la puerta, revisá que la goma quede limpia, sin restos de producto y bien seca en todos los pliegues.

Tips y consejos

  • No uses esponjas metálicas ni elementos muy abrasivos. El burlete es una goma flexible y, si se lastima, puede perder ajuste con el tiempo.
  • El agua tibia ayuda mucho a aflojar restos pegajosos, pero no hace falta que esté hirviendo. Con que esté caliente al tacto alcanza.
  • Si la suciedad está muy vieja, conviene repetir la limpieza en vez de frotar con demasiada fuerza. Así evitás deformar o romper la goma.
  • Las esquinas suelen ser la parte más complicada. Ahí es donde más sirve el cepillo chico o los hisopos.
  • Si el burlete tiene manchas negras muy metidas, puede tratarse de moho viejo. En ese caso, la limpieza mejora mucho el aspecto, aunque algunas marcas pueden quedar si la goma ya está muy tomada.
  • Después de limpiar, controlá si la puerta cierra bien. Un burlete con restos pegados o endurecidos puede afectar el cierre y hacer que la heladera trabaje de más.
  • Para evitar que se vuelva a ensuciar tan rápido, conviene pasar un paño húmedo por el burlete una o dos veces por semana, aunque sea por arriba.
  • También ayuda secar enseguida si ves gotas de agua o derrames cerca del borde. La humedad constante es una de las causas más comunes de moho en esa zona.
  • No hace falta usar productos fuertes si la suciedad es de mantenimiento. Muchas veces, con una buena limpieza detallada y secado prolijo alcanza.
  • Si el burlete está cuarteado, muy endurecido o despegado, el problema ya no es solo de limpieza. En esos casos conviene revisar si necesita reparación o cambio.

Con una limpieza a fondo y un poco de mantenimiento, el burlete vuelve a verse mucho mejor y deja de juntar esa suciedad oscura tan molesta.

Es una de esas tareas que cambian mucho el aspecto de la heladera sin necesidad de desarmar nada.

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