Un neumático que ya no sirve para la ruta puede convertirse en un mini estanque decorativo y muy lindo para sumar verde en casa.
La clave está en limpiarlo bien, preparar el pozo y usar un plástico resistente para que el agua no se pierda.

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Se puede hacer con un neumático de auto o con uno de tractor, adaptando el tamaño del hueco y la cantidad de piedras según el diámetro.
Qué necesitás
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1 neumático (Cualquiera, grande o chico)
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Cepillo duro, detergente y agua para limpiar
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Pala
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Nivel (opcional, pero ayuda mucho)
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Arena o tierra fina para asentar
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Plástico grueso resistente (tipo lona impermeable o film de estanque)
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Piedras redondeadas (para el borde y para sostener el plástico)
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Manguera o baldes para llenar
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Plantas opcionales: acuáticas o de borde (si querés decorarlo)
Paso a paso
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Limpieza del neumático
Lavalo con detergente y un cepillo duro, sobre todo por dentro. Si tiene barro viejo o grasa, repetí hasta que quede bien limpio. Esto ayuda a que después se vea prolijo y no largue suciedad al agua. -
Marcá y cavá el pozo
Apoyá el neumático en el lugar elegido y marcá el contorno. Cavá un pozo del ancho del neumático y con la profundidad necesaria para que quede firme y estable. Con uno de tractor, conviene hacerlo un poco más profundo porque pesa más y ocupa más. -
Asentá y nivelá la base
Emparejá el fondo del pozo. Si tenés nivel, usalo para que no quede inclinado. Una base pareja evita que el agua quede “torcida” y también ayuda a que el borde se vea bien. -
Colocá el neumático y el plástico impermeable
Poné el neumático en el pozo y acomodalo. Después colocá el plástico por dentro, dejando bastante sobrante hacia afuera. La idea es que el plástico forme una “bolsa” bien apoyada en el interior, sin tensiones raras ni tirantez. -
Llenado y ajuste
Empezá a llenar con agua despacio. A medida que sube, andá acomodando el plástico para que se asiente y no queden pliegues grandes. El agua ayuda a darle la forma definitiva. -
Terminación con piedras y plantas
Plegá el sobrante del plástico hacia afuera y cubrilo con piedras redondeadas alrededor del borde. Además de decorar, las piedras sostienen el plástico en su lugar. Si querés, sumá plantas de borde o algunas acuáticas para que se vea más natural.
Tips y consejos:
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Elegí un lugar con algo de luz, pero sin sol directo todo el día: así el agua se mantiene mejor y no se calienta tanto.
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Usá plástico grueso: cuanto más resistente, menos chances de pinchaduras con el tiempo.
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Las piedras redondeadas son mejores que las filosas, porque no lastiman el plástico.
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Si tenés mascotas o chicos, hacelo poco profundo y ubicá el estanque en un rincón controlado.
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Cada tanto, completá el nivel de agua y sacá hojas o restos para mantenerlo prolijo.
Con un rato de trabajo y materiales simples, podés armar un mini estanque que cambia por completo el aspecto del patio.
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