Panzanella italiana: la ensalada fresca ideal para el calor
Home / Recetas / Panzanella italiana: la ensalada fresca ideal para el calor

Panzanella italiana: la ensalada fresca ideal para el calor

La panzanella es una ensalada clásica del verano, fresca, liviana y muy fácil de preparar.

No requiere cocción y se hace con ingredientes simples que se combinan de manera perfecta.

Te recomendamos: Dumplings caseros de carne y cebolla, jugosos y bien sellados

Es ideal para un almuerzo rápido, para llevar o para servir bien fría en días de mucho calor.

Ingredientes

  • 300 g de pan del día anterior

  • 4 tomates grandes y maduros

  • ½ cebolla morada

  • 10 hojas de albahaca fresca

  • 4 cucharadas de aceite de oliva

  • 1 cucharada de vinagre

  • Sal y pimienta a gusto

  • Agua fría, cantidad necesaria

Preparación

  1. Cortá el pan en trozos medianos, no muy chicos, para que mantengan textura.

  2. Colocá el pan en un bol grande y agregá un poco de agua fría, solo la necesaria para humedecerlo.

  3. Dejá reposar unos minutos hasta que el pan esté blando por fuera, pero sin desarmarse.

  4. Escurrí bien el pan con las manos, apretándolo suavemente para quitar el exceso de agua.

  5. Lavá los tomates y cortalos en trozos grandes o gajos.

  6. Pelá la cebolla morada y cortala en pluma bien fina.

  7. Colocá el pan escurrido en un bol amplio y sumá los tomates y la cebolla.

  8. Agregá las hojas de albahaca cortadas con la mano, no con cuchillo, para que mantengan su aroma.

  9. Condimentá con sal y pimienta a gusto.

  10. Incorporá el aceite de oliva y el vinagre.

  11. Mezclá todo suavemente para no romper los ingredientes.

  12. Llevá la ensalada a la heladera al menos 30 minutos antes de servir para que se enfríe y se integren bien los sabores.

Tips y consejos:

  • El pan ideal es el que ya está un poco seco; no uses pan muy fresco porque se desarma.

  • Los tomates deben estar bien maduros, ya que son la base del sabor de la ensalada.

  • Si la cebolla te resulta fuerte, podés dejarla unos minutos en agua fría antes de usarla.

  • El aceite de oliva es clave; usá uno de buena calidad para que se note en el resultado final.

  • No te excedas con el vinagre: la panzanella debe ser fresca, no ácida.

  • Se puede preparar con varias horas de anticipación y conservar en la heladera bien tapada.

  • Antes de servir, probá y ajustá sal, pimienta o aceite si hace falta.

  • Si la notás muy seca después del reposo, agregá apenas un chorrito más de aceite.

  • Para un plato más completo, se puede sumar queso en cubos o alguna proteína fría, pero la versión clásica es solo con vegetales.

  • Servila bien fría para que resulte más refrescante.

La panzanella es una de esas recetas simples que funcionan siempre: fresca, rendidora y con un sabor que se disfruta especialmente en verano.

Una ensalada distinta, fácil de hacer y perfecta para cuando el calor no da ganas de cocinar.

¡Recomendado!

Salchichas con queso, rebozadas y doradas que se ven irresistibles

Estas salchichas con queso rebozadas son una opción diferente, bien crocante por fuera y con ...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.