La milanesa fugazzeta combina una base crocante con abundante queso derretido y cebolla salteada llena de sabor.
Es una variante simple pero muy sabrosa que transforma una milanesa clásica en un plato mucho más contundente.

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Cuando el queso se funde y la cebolla queda dorada, el resultado es irresistible.
Ingredientes
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4 milanesas de carne vacuna (nalga o lomo)
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2 huevos
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2 dientes de ajo picados
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1 cucharada de perejil picado
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Sal y pimienta a gusto
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2 tazas de pan rallado
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Aceite para freír
Para la cobertura
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300 g de queso mozzarella
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2 cebollas grandes
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2 cucharadas de aceite de oliva
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Sal y pimienta
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Orégano a gusto
Preparación
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Colocá los huevos en un recipiente y batilos junto con el ajo picado, el perejil, sal y pimienta. Mezclá bien para integrar los sabores.
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Pasá cada milanesa primero por la mezcla de huevo y luego por el pan rallado, presionando bien para que el empanado se adhiera correctamente. Si querés una cobertura más crocante, repetí el proceso de huevo y pan rallado.
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Calentá abundante aceite en una sartén amplia. Cuando esté bien caliente, freí las milanesas durante unos minutos por lado hasta que estén doradas y crocantes.
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Retiralas y colocalas sobre papel absorbente para quitar el exceso de aceite.
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Cortá las cebollas en rodajas finas.
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En una sartén agregá el aceite de oliva y cociná las cebollas a fuego medio, revolviendo de vez en cuando, hasta que estén blandas y ligeramente doradas. Salpimentá.
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Colocá las milanesas en una bandeja para horno.
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Cubrí cada una con mozzarella.
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Distribuí las cebollas salteadas por encima.
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Llevá al horno precalentado a 200 °C durante unos minutos hasta que el queso se derrita y gratine.
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Retirá del horno y espolvoreá orégano por encima.
Tips y consejos:
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Cortar la cebolla bien fina ayuda a que se cocine más rápido y quede más suave.
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Cocinarla a fuego medio permite que se vuelva más dulce y sabrosa.
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Usar mozzarella en fetas o rallada facilita que se derrita de forma uniforme.
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Si querés más gratinado, podés subir la temperatura del horno los últimos minutos.
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También podés hacer las milanesas al horno si preferís una versión más liviana.
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Servir recién hechas permite disfrutar mejor la textura crocante con el queso fundido.
Es un plato abundante y muy sabroso que queda perfecto acompañado con papas fritas, puré o una ensalada simple.
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