Este budín de arándanos queda tierno, aromático y con mucha fruta en cada rebanada.
La miga es suave, el sabor queda equilibrado y la terminación final le da un toque más dulce y tentador.

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Es una receta simple para preparar en casa y servir en la merienda, con café o como postre.
Ingredientes
- 250 g de harina leudante
- 150 g de azúcar
- 2 huevos
- 120 ml de aceite neutro
- 120 ml de leche
- 1 cdita de esencia de vainilla
- Ralladura de 1 limón
- 1 pizca de sal
- 200 g de arándanos frescos o congelados
- 1 cda de harina extra para los arándanos
- 4 o 5 cdas de leche condensada
- Manteca o aceite para el molde
- Harina para espolvorear el molde
Preparación
- Precalentá el horno a 170 °C. Enmantecá y enhariná una budinera mediana, o cubrila con papel manteca para que después sea más fácil desmoldar el budín sin romperlo.
- Colocá los arándanos en un bowl y mezclalos con 1 cda de harina. Este paso ayuda a que la fruta se distribuya mejor en la masa y no quede toda en el fondo. Si usás arándanos congelados, agregalos directamente sin descongelar.
- En un bowl grande, batí los huevos con el azúcar durante 2 o 3 minutos, hasta que la mezcla se vea más clara y apenas espumosa. No hace falta un batido largo, solo integrar bien para que la preparación quede pareja.
- Agregá el aceite en forma de hilo mientras mezclás. Sumá la leche, la esencia de vainilla y la ralladura de limón. Mezclá nuevamente hasta unir todo.
- Incorporá la harina leudante junto con la pizca de sal. Integrá con espátula o batidor de mano, sin batir de más, hasta lograr una masa suave, espesa y sin restos secos.
- Agregá la mitad de los arándanos enharinados y mezclá con movimientos suaves para no romperlos demasiado. Reservá el resto para colocar por encima antes de hornear.
- Volcá la masa en la budinera y emparejá la superficie. Distribuí arriba los arándanos restantes, presionándolos apenas para que queden integrados pero visibles.
- Llevá al horno durante 45 a 55 minutos, o hasta que el budín esté dorado y al pinchar el centro con un palillo salga limpio o con algunas miguitas tiernas.
- Retirá del horno y dejalo reposar 10 minutos dentro del molde. Después desmoldalo con cuidado y pasalo a una tabla o rejilla.
- Cuando todavía esté tibio, agregá la leche condensada por encima en forma de hilos o pequeñas cucharadas. Dejá que caiga de manera natural sobre la superficie y entre los arándanos para lograr una terminación más vistosa y dulce.
- Esperá unos minutos antes de cortarlo. Servilo en rebanadas gruesas para que se luzca bien la miga con la fruta.
Tips y consejos:
- Usá arándanos abundantes para que cada corte tenga fruta visible y buen sabor.
- La ralladura de limón ayuda a realzar el sabor sin tapar el de los arándanos.
- No batas demasiado la masa después de agregar la harina, así el budín queda más tierno.
- Si querés una textura más suave, podés reemplazar 50 ml de leche por yogur natural.
- La leche condensada conviene agregarla cuando el budín está tibio, para que se acomode mejor sobre la superficie.
- Si querés un budín más alto, usá una budinera un poco más angosta.
Este budín de arándanos queda suave, frutal y muy vistoso al cortarlo.
Con una preparación simple y una buena cantidad de fruta, se logra una receta casera ideal para servir en rebanadas generosas.
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