Esta torta húmeda de zanahoria queda tierna, aromática y con una miga suave que se deshace al cortarla.
La cobertura le da un toque cremoso y combina perfecto con el sabor delicado de la masa.

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Es ideal para servir en una merienda especial, un cumpleaños o como postre casero bien vistoso.
Ingredientes
- 3 zanahorias medianas ralladas finas
- 3 huevos
- 180 g de azúcar
- 180 ml de aceite neutro
- 220 g de harina leudante
- 1 cdita de polvo de hornear
- 1 cdita de canela
- 1 pizca de sal
- 80 g de nueces picadas
- 1 cdita de esencia de vainilla
- Ralladura de 1 naranja, opcional
Para la cobertura:
- 200 g de queso crema firme
- 100 g de manteca pomada
- 120 g de azúcar impalpable
- 1 cdita de esencia de vainilla
- Nueces picadas para decorar
- Zanahoria rallada fina para decorar
Preparación
- Precalentá el horno a 170 °C. Enmantecá y enhariná un molde redondo mediano, o cubrí la base con papel manteca para que sea más fácil desmoldar la torta.
- Lavá, pelá y rallá las zanahorias bien finas. Es importante que queden húmedas y frescas, porque eso ayuda a que la miga salga tierna y jugosa. No hace falta escurrirlas.
- En un bowl grande, batí los huevos con el azúcar hasta que la mezcla se vea más clara y aireada. Agregá el aceite en forma de hilo mientras seguís mezclando. Sumá la esencia de vainilla y la ralladura de naranja si querés darle un perfume más fresco.
- Incorporá la zanahoria rallada y mezclá con movimientos suaves. Después agregá la harina leudante, el polvo de hornear, la canela y la pizca de sal. Integrá todo sin batir de más, solo hasta que no queden partes secas.
- Sumá las nueces picadas y mezclá apenas para repartirlas en toda la preparación. La masa debe quedar espesa, húmeda y con bastante textura por la zanahoria.
- Volcá la mezcla en el molde y emparejá la superficie con una espátula. Llevá al horno durante 40 a 50 minutos, o hasta que al pinchar el centro con un palillo salga limpio o con apenas miguitas húmedas.
- Retirá del horno y dejá enfriar dentro del molde durante 10 minutos. Después desmoldá con cuidado y dejá que se enfríe por completo antes de colocar la cobertura.
- Para la cobertura, batí la manteca pomada con el azúcar impalpable hasta lograr una crema suave. Agregá el queso crema y la esencia de vainilla. Mezclá solo hasta integrar, sin batir demasiado para que no pierda cuerpo.
- Cubrí la torta con una capa generosa de crema, haciendo ondas suaves con una cuchara o espátula. Decorá con nueces picadas y un poco de zanahoria rallada fina por encima.
- Llevá la torta a la heladera al menos 30 minutos antes de cortar. Esto ayuda a que la cobertura tome mejor textura y las porciones salgan más prolijas.
Tips y consejos:
- Usá zanahoria rallada fina para que se integre mejor a la masa y aporte humedad de manera pareja.
- No batas demasiado después de agregar la harina. Mezclar de más puede hacer que la torta quede más pesada.
- El aceite neutro ayuda a que la miga quede húmeda por más tiempo, incluso al día siguiente.
- Si querés una torta más alta, podés hacerla en dos moldes chicos y rellenarla con parte de la cobertura.
- Para un sabor más intenso, podés sumar una pizca de nuez moscada o jengibre en polvo.
- La cobertura queda mejor si el queso crema está frío y la manteca está blanda, pero no derretida.
- Esperá a que la torta esté completamente fría antes de cubrirla, así la crema queda firme y prolija.
Esta torta húmeda de zanahoria queda suave, perfumada y con una presentación muy atractiva.
La combinación de miga tierna, cobertura cremosa, nueces y zanahoria rallada la convierte en una receta casera perfecta para lucirse.
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