El matambre arrollado es una receta bien casera, rendidora y muy sabrosa para servir frío o tibio.
Con un relleno de huevo, zanahoria, morrón y hojas verdes, queda vistoso al corte, con buen sabor y una textura firme que permite hacer rodajas prolijas.

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Ingredientes
- 1 matambre vacuno de 1,5 a 2 kg
- 3 zanahorias medianas
- 1 morrón rojo grande
- 4 huevos duros
- 1 atado chico de espinaca
- 3 dientes de ajo
- 2 cdas de perejil picado
- 2 cdas de mostaza
- 2 cdas de queso rallado
- 1 cda de gelatina sin sabor, opcional
- Sal a gusto
- Pimienta a gusto
- 1 cdita de pimentón
- 1 pizca de orégano
- Hilo de cocina
Preparación
- Limpiá el matambre retirando el exceso de grasa si hiciera falta. Si está muy grueso en alguna parte, emparejalo un poco para que se cocine de manera más pareja y sea más fácil de enrollar.
- Colocalo sobre la mesa con la parte interna hacia arriba. Salalo apenas y condimentalo con pimienta, pimentón y orégano. Untalo con la mostaza y repartí por encima el ajo picado bien fino, el perejil y el queso rallado.
- Pelá las zanahorias y hervilas enteras hasta que estén tiernas, pero firmes. No conviene cocinarlas de más, porque después podrían desarmarse al cortar el arrollado. Una vez frías, cortalas en cubitos medianos.
- Asá o cociná el morrón hasta que quede tierno. Retirale la piel y las semillas, y cortalo en cubitos medianos, para que se reparta bien en el relleno.
- Herví los huevos, pelalos y cortalos en trozos o cubos medianos. La idea es que se noten en el corte, sin quedar hechos puré.
- Lavá bien la espinaca, sacale los tallos más duros y blanqueala apenas 1 minuto en agua hirviendo. Escurrila muy bien y secalá con cuidado para que no largue exceso de líquido.
- Si querés un relleno más firme, espolvoreá el interior del matambre con la gelatina sin sabor. Esto ayuda a que el arrollado se mantenga mejor unido al enfriarse.
- Distribuí primero una capa de espinaca sobre toda la superficie, dejando un pequeño borde libre en los extremos. Encima repartí los cubitos de zanahoria, los trozos de huevo duro y el morrón rojo, tratando de que queden bien distribuidos para lograr un relleno parejo.
- Enrollá el matambre con firmeza, apretando bien para que no queden huecos. Atalo con hilo de cocina a intervalos regulares, de punta a punta, para que mantenga la forma durante la cocción.
- Cocinalo en una olla amplia con agua apenas salada durante 1 hora y 30 minutos a 2 horas, según el tamaño, o hasta que esté tierno. El hervor debe ser suave, no fuerte, para que no se abra.
- Retirá el matambre, escurrilo y dejalo enfriar. Después envolvelo bien y prensalo con un peso encima hasta que tome forma. Llevá a la heladera varias horas antes de cortarlo.
- Cuando esté bien frío, sacale el hilo y cortalo en rodajas del grosor que prefieras.
Tips y consejos
- Pedile al carnicero un matambre parejo y ancho, porque eso facilita mucho el armado.
- No pongas demasiada cantidad de relleno, porque cuesta enrollarlo y puede abrirse en la cocción.
- La espinaca tiene que estar bien escurrida para no humedecer de más la carne.
- La zanahoria debe quedar cocida, pero firme. Si está muy blanda, se aplasta en el arrollado.
- El prensado en frío ayuda a que el matambre quede compacto y se corte mejor.
- Si lo querés servir más sabroso, podés acompañarlo con ensalada rusa, vinagreta o una mayonesa casera suave.
- Se conserva muy bien en heladera durante 3 días, bien envuelto o en recipiente tapado.
- Para un corte más prolijo, usá un cuchillo bien afilado y limpiá la hoja entre una rodaja y otra.
Es una receta de las que rinden, lucen bien en la mesa y se pueden dejar hechas con anticipación.
Bien frío y asentado, el matambre arrollado queda mucho más rico y parejo al cortar.
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