Hay una zona de la cocina que suele verse limpia desde abajo, pero cuando la tocás aparece la sorpresa: una capa pegajosa, opaca y difícil de sacar.
Pasa mucho en la parte superior de la campana, en el borde de arriba y en las superficies que quedan alrededor.

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Con una mezcla casera simple, esa grasa vieja puede aflojarse bastante y la limpieza se vuelve mucho más llevadera.
Por qué se acumula tanta grasa en esa zona
Cuando cocinamos, el vapor y las partículas de grasa no quedan solo en las hornallas. Suben y se van depositando en las partes altas, especialmente cerca de la campana. Como esa zona no está tan a la vista, puede pasar bastante tiempo sin limpiarse a fondo.
El problema aparece cuando esa película de grasa se mezcla con polvo. Ahí se forma una capa más espesa, pegajosa y áspera al tacto, que no siempre sale con un paño húmedo o una limpieza rápida. Por eso conviene usar una preparación un poco más concentrada, pensada para aflojar la suciedad antes de retirarla.
Materiales
- 3 cdas de bicarbonato de sodio
- 1 cda de detergente para platos
- 1 cda de agua oxigenada de 10 volúmenes
- 1 recipiente pequeño
- 1 esponja suave
- 2 paños limpios
- Guantes, si preferís usarlos
Procedimiento
- Prepará la mezcla casera. Colocá el bicarbonato en un recipiente, sumá el detergente y agregá el agua oxigenada de a poco. Mezclá hasta formar una pasta espesa, fácil de extender, pero sin que quede demasiado líquida.
- Retirá primero el polvo suelto. Antes de aplicar la preparación, pasá un paño seco por la parte superior de la campana y por la zona que la rodea. Esto ayuda a no arrastrar el polvo mezclado con la pasta desde el primer momento.
- Aplicá una capa fina sobre la grasa. Con una esponja suave o con ayuda del mismo paño, distribuí la pasta sobre los sectores pegajosos. No hace falta usar una cantidad exagerada: lo importante es que la mezcla cubra la suciedad.
- Dejá actuar unos minutos. Esperá entre 5 y 10 minutos para que la preparación empiece a aflojar la grasa adherida. Si la suciedad lleva mucho tiempo acumulada, este paso hace bastante diferencia.
- Frotá con suavidad. Pasá la esponja con movimientos cortos, sin hacer demasiada fuerza. Insistí en bordes, uniones y rincones, que suelen ser las partes donde más se junta esa capa grasosa.
- Retirá los restos. Con un paño húmedo, eliminá la pasta y la suciedad que se fue desprendiendo. Si hace falta, repetí este paso hasta que la superficie quede limpia.
- Secá bien al final. Terminá con un paño seco para sacar la humedad y evitar marcas.
Tips y consejos
- Probá la mezcla primero en un rincón poco visible si la superficie es delicada.
- No uses esponjas metálicas ni elementos abrasivos, porque pueden rayar.
- Evitá que la preparación entre en botones, conexiones o partes eléctricas de la campana.
- No mezcles esta pasta con lavandina ni con otros productos de limpieza.
- Si la grasa está muy adherida, conviene repetir la aplicación en lugar de frotar de más.
- Hacer esta limpieza cada tanto evita que se forme una capa cada vez más difícil de sacar.
Muchas veces esa suciedad pasa desapercibida porque no está a la altura de los ojos.
Pero cuando la limpiás, la diferencia se nota enseguida y toda la cocina queda mucho más prolija.
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