Transferir una imagen a madera permite decorar cajas, tablas, carteles y otros objetos sin necesidad de saber pintar.
El dibujo queda integrado sobre la superficie y deja visible parte de la veta, dando un acabado artesanal muy particular.

Te recomendamos: Pintura metalizada casera
Materiales
- 1 pieza de madera lisa
- 1 imagen impresa con impresora láser
- Cola vinílica blanca
- Pincel plano o esponja
- Esponja pequeña
- Agua
- Paño limpio
- Barniz al agua, opcional
- Lija fina, si la madera lo necesita
Procedimiento
- Revisar la superficie de madera y, si tiene asperezas, pasar una lija fina hasta dejarla bastante lisa. Retirar bien todo el polvo con un paño seco antes de comenzar.
- Elegir la imagen que se quiere transferir e imprimirla con impresora láser. Si contiene palabras, números o algún elemento que deba mantener una orientación determinada, imprimirla previamente en espejo para que quede correctamente al transferirla.
- Aplicar una capa fina y pareja de cola vinílica sobre la zona de la madera donde irá la imagen. También se puede colocar una pequeña cantidad sobre el lado impreso para asegurarse de que toda la superficie quede cubierta.
- Colocar inmediatamente la imagen con la parte impresa hacia abajo, en contacto directo con la madera. Acomodarla con cuidado desde el principio, ya que una vez adherida resulta difícil corregir su posición.
- Presionar suavemente con los dedos o con una tarjeta lisa desde el centro hacia los bordes para retirar posibles burbujas de aire y conseguir que el papel quede bien adherido.
- Dejar secar completamente. Lo mejor es esperar varias horas y, si es posible, continuar el trabajo al día siguiente.
- Una vez seco, humedecer el papel con una esponja apenas mojada. Esperar unos segundos hasta que las fibras comiencen a ablandarse.
- Frotar con las yemas de los dedos o con la esponja haciendo movimientos suaves y circulares. El papel irá desprendiéndose poco a poco mientras la imagen permanece adherida a la madera.
- Continuar retirando las fibras en varias pasadas. Si la superficie comienza a secarse, humedecer nuevamente. No conviene hacer demasiada fuerza porque algunas partes del dibujo podrían levantarse.
- Dejar secar la madera y revisar el resultado. Si todavía quedan zonas blanquecinas, humedecerlas nuevamente y retirar con cuidado los últimos restos de papel.
- Cuando la superficie esté completamente limpia y seca, aplicar una capa fina de barniz al agua si se quiere proteger la imagen del roce y la suciedad.
Otras opciones para hacer la transferencia
Opción más casera:
La cola vinílica es una de las alternativas más accesibles y fáciles de conseguir. Funciona bien para trabajos decorativos simples y no hace falta comprar un producto específico para transferencia.
Opción más profesional:
Se puede usar gel medium o un producto específico para transferencia de imágenes. Estos materiales suelen facilitar el proceso y pueden dejar una terminación más uniforme, especialmente en trabajos donde se busca mayor definición.
Con papel carbónico:
Si no se necesita transferir una fotografía completa, otra alternativa es colocar papel carbónico entre un dibujo y la madera y repasar las líneas con lápiz. Después se puede completar el diseño con pintura o marcador.
Con una imagen de revista o folleto:
También se pueden hacer pruebas con imágenes que ya estén impresas, aunque el resultado puede variar bastante según el tipo de papel y la tinta utilizada.
Con stencil:
Para dibujos simples, se puede preparar una plantilla y pasar el diseño directamente sobre la madera con pintura. Es una opción práctica cuando se buscan formas, letras o motivos repetidos.
Tips y consejos
- Usá una impresión láser, ya que este método no suele dar el mismo resultado con impresoras de tinta comunes.
- Si la imagen tiene texto, recordá imprimirla espejada.
- Elegí una madera clara si querés conservar mejor los colores originales del dibujo.
- No coloques demasiada cola vinílica porque puede generar pliegues o dificultar el secado.
- Prestá especial atención a las esquinas y los bordes al pegar el papel.
- Retirá las fibras en varias pasadas suaves en lugar de intentar sacarlas todas de una vez.
- Si alguna zona del diseño queda ligeramente desgastada, puede formar parte del acabado artesanal.
- Antes de trabajar sobre una pieza importante, conviene practicar sobre un retazo de madera.
- El barniz debe aplicarse solamente cuando no queden restos húmedos de papel.
Es una forma sencilla de personalizar madera con fotografías, ilustraciones, flores o diseños antiguos y aprovechar piezas que ya tenés en casa.
Raza Italiana Cosas de la terra nostra