La calabaza rellena de espinaca y ricota es una receta casera, cremosa y llena de sabor, ideal para una cena diferente.
La combinación de calabaza asada, relleno suave y mozzarella gratinada consigue un resultado irresistible.

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Ingredientes
Para la calabaza:
- 1 calabaza tipo anco grande
- 2 cdas de aceite de oliva o girasol
- Sal y pimienta a gusto
- 1/2 cdita de pimentón dulce
Para el relleno:
- 300 g de espinaca fresca
- 300 g de ricota
- 1 cebolla mediana
- 2 dientes de ajo
- 1 huevo
- 50 g de queso rallado
- 2 cdas de aceite
- 1 pizca de nuez moscada
- Sal y pimienta a gusto
Para gratinar:
- 200 g de mozzarella
- 30 g de queso rallado
- Perejil fresco picado
Preparación
- Precalentar el horno a 200 °C y preparar una bandeja amplia con una pequeña cantidad de aceite.
- Lavar la calabaza, secarla y cortarla longitudinalmente en dos mitades del mismo tamaño, utilizando un cuchillo grande y bien afilado.
- Retirar las semillas y las fibras del centro con una cuchara, procurando conservar intacta la pulpa.
- Pincelar el interior de ambas mitades con aceite y condimentar con sal, pimienta y pimentón dulce.
- Acomodar las mitades sobre la bandeja, con la parte cortada hacia arriba, y llevar al horno durante 40 a 50 minutos, hasta que la pulpa esté tierna al pincharla con un tenedor.
- Retirar la calabaza del horno y dejarla entibiar durante unos minutos para poder manipularla con seguridad.
- Extraer con una cuchara una pequeña cantidad de pulpa del centro de cada mitad, dejando aproximadamente 1,5 cm de espesor en la base y los laterales.
- Reservar la pulpa retirada para incorporarla posteriormente al relleno, conservando las dos mitades con su forma original.
- Lavar bien las hojas de espinaca y colocarlas en una sartén amplia con unas gotas de agua.
- Cocinar durante 2 a 3 minutos, hasta que las hojas pierdan volumen, y retirarlas del fuego.
- Escurrir muy bien la espinaca, presionándola suavemente para eliminar el exceso de agua, y picarla en trozos pequeños.
- Picar la cebolla y los dientes de ajo, y calentarlos en una sartén con las dos cucharadas de aceite.
- Cocinar durante 5 minutos a fuego medio, hasta que la cebolla esté transparente y ligeramente tierna.
- Incorporar la espinaca picada y mezclar durante 1 minuto para integrar los sabores. Retirar del fuego y dejar entibiar.
- Colocar la ricota en un bowl amplio y agregar la espinaca salteada, la pulpa de calabaza reservada y el queso rallado.
- Incorporar el huevo, condimentar con sal, pimienta y nuez moscada, y mezclar hasta conseguir un relleno cremoso, espeso y bien integrado.
- Acomodar nuevamente las dos mitades de calabaza sobre una bandeja para horno, manteniéndolas con la cavidad hacia arriba.
- Distribuir el relleno de espinaca y ricota dentro de cada mitad, utilizando una cuchara para acomodarlo de manera uniforme sin superar demasiado los bordes.
- Extender suavemente la superficie del relleno para conseguir una capa pareja y conservar la forma alargada de la calabaza.
- Rallar la mozzarella y distribuirla sobre ambas mitades, cubriendo el relleno de manera generosa.
- Espolvorear el queso rallado restante por encima para conseguir una cobertura gratinada y sabrosa.
- Llevar nuevamente al horno a 190 °C durante aproximadamente 15 a 20 minutos, hasta que el relleno esté firme, el huevo completamente cocido y el queso bien derretido.
- Encender el gratinador durante los últimos 2 o 3 minutos, si fuera necesario, hasta conseguir pequeñas zonas doradas sobre la mozzarella.
- Retirar las calabazas del horno y dejarlas reposar durante 3 a 5 minutos para que el relleno se asiente ligeramente.
- Colocar las mitades sobre un plato amplio o una fuente de presentación, utilizando una espátula ancha para evitar que se rompan.
- Espolvorear perejil fresco picado y servir mientras la mozzarella todavía esté caliente y fundida.
- Levantar una pequeña porción del relleno con una cuchara para apreciar la mezcla cremosa de espinaca y ricota, acompañada por el queso derretido.
Tips y consejos
- Calabaza: elegir una pieza grande y firme permite obtener dos mitades resistentes, con espacio suficiente para colocar el relleno.
- Cocción inicial: asar la calabaza antes de rellenarla ayuda a conseguir una pulpa tierna y un sabor más intenso.
- Pulpa: retirar solamente una pequeña cantidad del centro permite mantener una base firme y conservar la forma de las mitades.
- Espinaca: escurrirla muy bien evita que el relleno libere demasiada agua durante el horneado.
- Ricota: utilizar una ricota firme y bien escurrida permite conseguir una mezcla cremosa sin que resulte líquida.
- Huevo: ayuda a unir los ingredientes y aporta consistencia al relleno durante la cocción.
- Mozzarella: rallarla antes de agregarla facilita que se derrita de manera uniforme y forme una cobertura suave.
- Gratinado: controlar los últimos minutos de horno permite obtener un dorado delicado sin resecar la preparación.
- Presentación: servir las mitades enteras conserva su forma y permite apreciar el contraste entre la calabaza naranja y el relleno verde y blanco.
- Conservación: guardar las porciones en un recipiente hermético dentro de la heladera durante un máximo de 3 días y recalentarlas completamente antes de consumir.
La calabaza tierna, la ricota cremosa y el queso recién gratinado se combinan en una cena casera verdaderamente deliciosa.
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