Las galletitas saladas de queso y romero son ideales para acompañar una picada, disfrutar como snack o servir en una reunión familiar.
Quedan doraditas y crocantes, con un delicioso sabor a queso y el aroma especial del romero fresco.

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Ingredientes
Para la masa:
- 250 g de harina 0000
- 120 g de manteca fría
- 120 g de queso rallado (reggianito, sardo o parmesano)
- 1 huevo
- 2 cdas de leche fría, aproximadamente
- 1 cda de romero fresco picado
- 1/2 cdita de sal
- 1/2 cdita de polvo de hornear
- Pimienta negra a gusto
Para terminar:
- 1 huevo
- 1 cda de leche
- Romero fresco picado, cantidad necesaria
- Sal gruesa o entrefina, opcional
Preparación
- Colocar la harina en un bowl amplio y agregar el polvo de hornear, la sal y una pizca de pimienta negra.
- Incorporar la manteca bien fría cortada en cubitos y comenzar a desmenuzarla con las yemas de los dedos, mezclándola con la harina hasta conseguir una textura arenosa con pequeños trocitos de manteca.
- Agregar el queso rallado y el romero fresco finamente picado, distribuyéndolos de manera uniforme entre los ingredientes secos.
- Incorporar el huevo y mezclar suavemente hasta que la preparación comience a unirse.
- Añadir la leche fría de a una cucharada por vez, utilizando solamente la cantidad necesaria para conseguir una masa suave y compacta.
- Unir la masa con las manos sin amasarla demasiado, procurando que conserve pequeños trocitos de manteca para obtener una textura más quebradiza después del horneado.
- Formar un disco, envolverlo con film y llevarlo a la heladera durante 30 minutos para que la manteca vuelva a enfriarse.
- Precalentar el horno a 180 °C y preparar una bandeja rectangular cubierta con papel manteca.
- Retirar la masa de la heladera y colocarla sobre una mesada ligeramente enharinada.
- Estirar con un palo de amasar hasta conseguir una lámina pareja de aproximadamente 4 mm de espesor.
- Cortar pequeñas galletitas con un cortante redondo de bordes ondulados, de aproximadamente 5 cm de diámetro.
- Retirar cuidadosamente los recortes de masa y volver a unirlos para formar más galletitas, evitando amasarlos en exceso.
- Acomodar las piezas sobre la bandeja preparada, dejando un pequeño espacio entre cada una para que puedan hornearse de manera uniforme.
- Batir el huevo destinado a la terminación junto con la cucharada de leche, hasta conseguir una mezcla homogénea.
- Pincelar suavemente la superficie de cada galletita con una capa fina de huevo batido, procurando no deformar los bordes.
- Distribuir una pequeña cantidad de romero fresco picado sobre las galletitas y agregar unos granitos de sal entrefina si se desea intensificar su sabor.
- Llevar la bandeja al horno precalentado y cocinar durante 12 a 16 minutos, hasta que las galletitas presenten una superficie dorada y bordes ligeramente tostados.
- Retirar la bandeja del horno y dejar reposar las galletitas durante 5 minutos, ya que estarán delicadas mientras todavía se encuentren calientes.
- Trasladar cuidadosamente las galletitas a una rejilla y dejarlas enfriar completamente para que adquieran su textura crocante característica.
- Servir las galletitas en un plato amplio, acompañadas de quesos, fiambres o alguna pasta para untar, y disfrutar de su textura quebradiza y su aroma a romero.
Tips y consejos
- Manteca fría: utilizarla recién sacada de la heladera ayuda a conseguir galletitas más crocantes y quebradizas.
- Queso: elegir un queso duro de sabor intenso permite que las galletitas tengan un aroma más pronunciado.
- Romero: picarlo bien fino evita encontrar trozos grandes y distribuye mejor su sabor por toda la masa.
- Masa: unir los ingredientes sin amasar demasiado permite conservar una textura delicada.
- Espesor: mantener los 4 mm aproximadamente ayuda a conseguir galletitas crocantes sin que se resequen.
- Cortantes: utilizar moldes de bordes ondulados les da una presentación atractiva, similar a las galletitas de confitería.
- Horneado: controlar los últimos minutos es importante porque el queso favorece que los bordes se doren rápidamente.
- Enfriado: dejarlas sobre una rejilla permite que el vapor se libere y que mantengan su textura crocante.
- Conservación: guardarlas completamente frías en un recipiente hermético, a temperatura ambiente, durante 4 a 5 días.
Doraditas, crocantes y llenas de sabor, estas galletitas de queso y romero son perfectas para compartir en cualquier picada.
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