Estos bocaditos quedan dorados por fuera y húmedos por dentro, con una textura delicada que aporta la sémola.
El chocolate blanco suma una terminación cremosa y suave, ideal para acompañar el café, el mate o preparar algo dulce sin demasiadas complicaciones.

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Ingredientes
Para los bocaditos
- 180 g de sémola fina
- 80 g de harina 0000
- 100 g de azúcar
- 2 huevos
- 200 g de yogur natural
- 80 ml de leche
- 70 g de manteca derretida
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
Para terminar
- 180 g de chocolate blanco
- 2 cucharadas de crema de leche
- 40 g de chocolate blanco picado o rallado
Preparación
- Colocá la sémola en un bowl y agregá la leche junto con el yogur natural. Mezclá bien y dejá reposar durante 15 minutos para que la sémola absorba parte del líquido y se ablande.
- Precalentá el horno a 175 °C. Enmantecá moldes individuales para muffins o pequeños moldes de silicona. También podés utilizar una placa para mini budines.
- En otro recipiente, batí los huevos con el azúcar durante 3 o 4 minutos, hasta que la preparación se vea más clara y ligeramente espumosa.
- Incorporá la manteca derretida y apenas tibia, la esencia de vainilla y la pizca de sal. Mezclá hasta integrar.
- Agregá la preparación de sémola, leche y yogur. Revolvé con una espátula hasta obtener una mezcla uniforme.
- Tamizá la harina junto con el polvo de hornear. Incorporá los ingredientes secos en dos veces, mezclando solamente hasta que no queden restos visibles de harina.
- Distribuí la preparación dentro de los moldes, llenándolos hasta aproximadamente tres cuartas partes de su capacidad. No es necesario que todas las porciones queden exactamente iguales.
- Acomodá los moldes sobre una placa y llevalos al horno durante 20 a 25 minutos.
- Los bocaditos estarán listos cuando la superficie se vea dorada y, al introducir un palillo en el centro, salga sin masa cruda. Puede conservar algunas migas húmedas.
- Retiralos del horno y dejalos reposar durante 10 minutos antes de desmoldarlos. Después, pasalos a una rejilla y esperá a que se enfríen por completo.
- Para preparar la cobertura, picá los 180 g de chocolate blanco y colocalos en un bowl junto con la crema de leche.
- Derretí a baño María o en el microondas, utilizando tandas cortas de 15 segundos. Mezclá después de cada intervalo para evitar que el chocolate se queme.
- Colocá una cucharada pequeña de chocolate derretido sobre cada bocadito y dejá que caiga ligeramente hacia los bordes.
- Antes de que la cobertura se endurezca, distribuí por encima algunos trocitos o virutas de chocolate blanco.
- Dejá reposar a temperatura ambiente hasta que el chocolate tome cuerpo. En días calurosos, podés llevarlos a la heladera durante 15 minutos.
Tips y consejos
- Utilizá sémola fina para conseguir una textura más suave y evitar que los bocaditos queden demasiado granulados.
- No saltees el tiempo de reposo, porque permite que la sémola se hidrate correctamente.
- El yogur debe ser natural y, preferentemente, de consistencia espesa.
- Evitá cocinar de más los bocaditos: deben conservar humedad en el centro.
- El chocolate blanco necesita una temperatura baja, ya que se quema y espesa con facilidad.
- Si la cobertura queda muy densa, agregá una cucharadita adicional de crema de leche.
- No coloques el chocolate sobre los bocaditos calientes porque puede perder consistencia y quedar demasiado líquido.
- Se conservan hasta 3 días dentro de un recipiente cerrado, en un lugar fresco.
- Podés guardarlos en la heladera, pero conviene retirarlos unos minutos antes de servir para que recuperen su suavidad.
La sémola les da una miga distinta, tierna y ligeramente húmeda, mientras que el chocolate blanco aporta una terminación delicada.
Son pequeños, rendidores y quedan especialmente tentadores cuando se sirven recién decorados.
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