Una receta ideal para aprovechar frutas maduras y preparar algo casero, rico y rendidor.
Este budín es húmedo, aromático y perfecto para acompañar el mate o el café.

Te recomendamos: Así hago mis Brownies caseros: es fácil, rápido, económico (y deja buena ganancia)
Se puede hacer en porciones individuales o en un solo molde grande.
Ingredientes
-
4 bananas bien maduras (hechas puré)
-
2 manzanas chicas (peladas y cortadas en cubitos)
-
4 huevos grandes
-
200 ml de aceite neutro (o 180 g de manteca derretida)
-
280 g de azúcar rubia o blanca
-
320 g de harina de trigo común
-
1½ cucharaditas de polvo de hornear
-
1 cucharadita de bicarbonato de sodio
-
1½ cucharaditas de canela molida
-
½ cucharadita de sal
-
120 g de nueces picadas
-
1 cucharadita de esencia de vainilla
-
Nueces enteras para decorar
Preparación
-
Precalentá el horno a 180 °C. Engrasá y enhariná tres moldes chicos o uno grande.
-
En un bol grande, mezclá los huevos con el azúcar, el aceite y la esencia de vainilla.
-
Agregá el puré de banana y mezclá bien hasta que se integre.
-
Tamizá la harina, el polvo de hornear, el bicarbonato, la canela y la sal.
-
Incorporá los secos a la mezcla líquida con una espátula, con movimientos suaves y sin batir de más.
-
Sumá las manzanas cortadas y las nueces picadas. Mezclá hasta distribuir bien.
-
Repartí la mezcla en los moldes. Decorá por encima con nueces enteras.
-
Llevá al horno por 35 a 45 minutos, dependiendo del tamaño del molde. Probá con un palillo: debe salir limpio.
-
Dejá enfriar 10 minutos en el molde, luego desmoldá y pasá a una rejilla para que se enfríe por completo.
Consejos:
-
Usá bananas bien maduras, cuanto más negras estén por fuera, más dulzura y sabor van a aportar.
-
Las manzanas verdes (tipo Granny Smith) quedan muy bien porque equilibran con un toque ácido.
-
Si querés reducir el azúcar, podés usar solo 200 g o reemplazar parte por azúcar mascabo.
-
El aceite vegetal da una miga más húmeda, pero si preferís un sabor más clásico, usá manteca derretida.
-
Este budín se puede hacer en moldes individuales tipo muffins o en una budinera grande. Solo ajustá el tiempo de cocción.
-
Se conserva varios días en un recipiente hermético y también se puede freezar.
-
Queda espectacular con un poco de azúcar impalpable por encima o un glaseado suave de limón.
Un budín casero, lleno de sabor y perfecto para compartir en familia o llevar a una merienda con amigos.
Sale bien, rinde mucho y es imposible comer solo una porción.
Raza Italiana Cosas de la terra nostra