Los alfajores santafesinos se reconocen por sus tapas finas y crocantes, el relleno generoso de dulce de leche y el baño blanco que los cubre por encima.
La masa tiene que quedar bien seca y aireada para lograr esas capas quebradizas que contrastan con el centro cremoso.

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Ingredientes
Para las tapas:
- 300 gr de harina 0000
- 3 yemas
- 60 gr de manteca
- 80 ml de agua
- 1 cda de alcohol fino o coñac
- 1 pizca de sal
Para el relleno:
- 500 gr de dulce de leche repostero
Para el glasé:
- 200 gr de azúcar impalpable
- 2 cdas de agua caliente
- 1 cdita de jugo de limón
Preparación
- Colocar la harina en un bowl amplio y agregar la sal. Hacer un hueco en el centro.
- Incorporar las yemas, la manteca derretida y tibia, el agua y el alcohol.
- Mezclar desde el centro hacia afuera hasta formar una masa firme y lisa.
- Pasar la masa a la mesada y amasar durante unos minutos, hasta que quede uniforme y fácil de estirar.
- Cubrirla y dejarla descansar durante 20 a 30 minutos.
- Estirar la masa bien fina, de aproximadamente 2 mm de espesor.
- Cortar discos de unos 8 cm de diámetro y pincharlos varias veces con un tenedor.
- Colocarlos en una placa limpia, sin necesidad de enmantecar, y llevar a horno precalentado a 190 °C durante 6 a 8 minutos. Deben quedar secos y apenas dorados, no oscuros.
- Retirar y dejar enfriar por completo.
- Para armar cada alfajor, colocar una tapa, cubrir con una capa generosa de dulce de leche, agregar una segunda tapa, repetir el relleno y terminar con una tercera tapa.
- Presionar apenas para que las capas se acomoden sin quebrarse.
- Para el glasé, colocar el azúcar impalpable en un bowl y agregar el agua caliente de a poco junto con el jugo de limón. Mezclar hasta obtener una cobertura espesa pero fluida.
- Distribuir el glasé sobre la parte superior de cada alfajor y dejar que caiga ligeramente por los bordes.
- Dejar reposar hasta que el glasé se seque y forme una capa fina en la superficie.
Tips y consejos
- Estirar la masa bien fina ayuda a conseguir tapas crocantes y livianas.
- Pinchar los discos evita que se inflen demasiado durante el horneado.
- No conviene dorar demasiado las tapas porque pueden quedar duras.
- Dejar enfriar completamente antes de rellenar evita que el dulce de leche se ablande de más.
- El dulce de leche repostero mantiene mejor la forma entre las capas.
- El glasé debe quedar espeso para cubrir sin escurrirse por completo.
- Si queda demasiado duro, agregar unas gotas más de agua caliente.
- Para que las tapas mantengan textura, conviene armarlos unas horas antes de consumirlos y no con demasiada anticipación.
Quedan crocantes, delicados y con capas finas de masa, dulce de leche y glasé blanco.
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