Cómo hacer Gambas (Langostinos) al Ajillo
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Cómo hacer Gambas (Langostinos) al Ajillo

Las gambas al ajillo son una preparación intensa, rápida y llena de sabor, con una base de aceite, ajo y un toque picante.

En esta versión, los langostinos se cocinan apenas unos minutos para que queden jugosos, bien impregnados con el fondo de cocción y listos para servir apenas salen del fuego.

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Ingredientes

Para la cocción:

  • 500 gr de gambas peladas
  • 6 dientes de ajo
  • 120 ml de aceite de oliva
  • 1 guindilla seca o 1 cdita de ají molido
  • Sal, a gusto
  • Pimienta negra, a gusto

Para terminar:

  • 2 cdas de perejil picado
  • 1 cda de jugo de limón, opcional

Preparación

  1. Secar bien las gambas con papel de cocina para retirar el exceso de humedad. Este paso ayuda a que se cocinen mejor y a que el aceite no salpique tanto al entrar en contacto con el calor.
  2. Pelar los dientes de ajo y cortarlos en láminas finas. Si se utiliza guindilla seca, partirla en trozos pequeños. Si se prefiere ají molido, reservarlo para incorporarlo junto con el ajo.
  3. Colocar una cazuela de barro o una sartén amplia sobre fuego medio y agregar el aceite de oliva. Dejar que tome temperatura unos instantes, pero sin llegar a humear.
  4. Incorporar el ajo laminado y la guindilla. Cocinar a fuego medio-bajo durante 1 a 2 minutos, removiendo suavemente, hasta que el ajo empiece a dorarse apenas en los bordes y perfume bien el aceite.
  5. Agregar las gambas en una sola capa, procurando que entren en contacto con el fondo caliente. Condimentar con sal y pimienta.
  6. Cocinar durante 1 a 2 minutos de un lado y luego dar vuelta con una cuchara o pinza. Continuar la cocción apenas 1 minuto más, hasta que cambien de color y queden firmes pero jugosas.
  7. Si se desea, sumar el jugo de limón en los últimos segundos de cocción para darle un toque más fresco sin tapar el sabor del ajo.
  8. Retirar del fuego y espolvorear enseguida con el perejil picado. Servir de inmediato en la misma cazuela o pasar a una fuente caliente para que no pierdan temperatura.

Tips y consejos

  • Secar bien las gambas antes de cocinarlas mejora la textura final y evita que larguen demasiada agua.
  • El ajo no debe dorarse de más. Si se quema, puede dejar un sabor amargo en toda la preparación.
  • La cocción es muy corta. Si se pasan de tiempo, las gambas pueden quedar gomosas.
  • El fuego medio o medio-bajo permite perfumar el aceite sin apurar demasiado el dorado del ajo.
  • Si se usa ají molido en lugar de guindilla, conviene agregarlo con moderación para controlar mejor el picante.
  • El perejil se incorpora al final para que conserve color y frescura.
  • Esta preparación se disfruta mejor recién hecha, cuando el aceite sigue caliente y el ajo mantiene todo su aroma.
  • Si se sirve con pan, conviene tenerlo listo antes de empezar, porque la receta sale muy rápido.

Quedan jugosas, aromáticas y con ese fondo de ajo y aceite que invita a no dejar nada en la cazuela.

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