La lasaña casera es una receta salada, abundante y muy rendidora, con capas de masa, salsa de carne, salsa blanca y queso gratinado.
Queda bien jugosa por dentro, dorada por arriba y perfecta para servir en porciones calientes con mucho sabor.

Te recomendamos: Cómo hacer omelette suave relleno con queso y cebolla
Ingredientes
Para la salsa de carne:
- 500 gr de carne picada
- 1 cebolla grande
- 1/2 morrón rojo
- 2 dientes de ajo
- 700 ml de puré de tomate o salsa de tomate
- 2 cdas de aceite
- 1 cdita de pimentón
- 1 cdita de orégano
- Sal y pimienta a gusto
- 1 hoja de laurel, opcional
Para la salsa blanca:
- 700 ml de leche
- 50 gr de manteca
- 50 gr de harina
- Sal, pimienta y nuez moscada a gusto
Para armar:
- 12 a 15 láminas de lasaña
- 300 gr de mozzarella rallada o queso cremoso
- 80 gr de queso rallado
- Manteca o aceite para la fuente
Preparación
- Picá la cebolla, el morrón y los dientes de ajo. En una sartén grande, calentá el aceite y salteá las verduras hasta que estén tiernas.
- Agregá la carne picada y cociná a fuego medio, separándola con una cuchara para que quede bien suelta.
- Condimentá con sal, pimienta, pimentón, orégano y la hoja de laurel si vas a usar. Mezclá bien para que la carne tome sabor.
- Sumá el puré de tomate o la salsa de tomate. Cociná durante 20 a 25 minutos a fuego bajo, revolviendo de vez en cuando, hasta lograr una salsa espesa y sabrosa.
- Para la salsa blanca, derretí la manteca en una cacerola. Agregá la harina y mezclá durante 1 minuto para formar una pasta.
- Incorporá la leche de a poco, revolviendo siempre con batidor de mano para evitar grumos.
- Cociná hasta que la salsa espese. Condimentá con sal, pimienta y nuez moscada. Tiene que quedar cremosa, no demasiado líquida.
- Enmantecá o aceitá una fuente para horno. Colocá una capa fina de salsa de carne en la base para que la masa no se pegue.
- Acomodá una capa de láminas de lasaña. Encima distribuí salsa de carne, un poco de salsa blanca y queso.
- Repetí las capas: masa, salsa de carne, salsa blanca y queso, hasta completar la fuente.
- Terminá con una capa generosa de salsa blanca, mozzarella y queso rallado por encima.
- Llevá a horno precalentado a 180 °C durante 35 a 45 minutos, hasta que la lasaña esté bien caliente, la masa tierna y la superficie gratinada.
- Retirá del horno y dejá reposar 10 minutos antes de cortar. Así las porciones salen más firmes y se mantienen mejor las capas.
- Serví en porciones grandes, con el queso derretido y la salsa bien jugosa.
Tips y consejos
- La salsa de carne no debe quedar demasiado líquida, porque puede desarmar la lasaña al cortarla. Tiene que estar jugosa, pero con cuerpo.
- La salsa blanca ayuda a que la lasaña quede más cremosa y equilibrada. No la hagas demasiado espesa, porque durante el horno se va a afirmar un poco más.
- Si usás láminas de lasaña precocidas, revisá el envase. Algunas se colocan directamente y otras necesitan un hervor breve antes de armar.
- Para una lasaña más sabrosa, podés agregar un poco de queso entre cada capa, pero sin exagerar para que no quede pesada.
- El reposo después del horno es importante. Si la cortás apenas sale, puede desarmarse aunque esté bien cocida.
- Si querés una superficie más dorada, subí un poco el horno durante los últimos minutos o usá la función gratinar.
- También podés sumar jamón cocido entre las capas si querés una versión más completa.
- Para una textura más húmeda, agregá un poco más de salsa blanca en las capas internas.
- Si la parte de arriba se dora demasiado rápido, cubrí la fuente con papel aluminio y destapá al final.
- Se puede preparar con anticipación y hornear al momento de servir.
La lasaña casera queda bien gratinada, jugosa y con capas llenas de sabor.
Es una receta clásica, rendidora y perfecta para una comida abundante y bien casera.
Raza Italiana Cosas de la terra nostra