Estas pizzetas de papa son una opción diferente para el almuerzo, con una base tierna por dentro y doradita en los bordes.
Se preparan con papa rallada, salsa de tomate, mozzarella y albahaca fresca.

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Ingredientes
Para las bases de papa:
- 600 g de papas
- 1 huevo
- 3 cdas de maicena
- 3 cdas de queso rallado
- 1 cda de aceite de oliva
- 1 cdita de orégano
- Sal y pimienta negra a gusto
Para la salsa:
- 200 g de tomate triturado
- 1 diente de ajo
- 1 cda de aceite de oliva
- 1/2 cdita de orégano
- Sal y pimienta a gusto
Para la cobertura:
- 200 g de mozzarella
- 8 a 10 hojas de albahaca fresca
- 1 cdita de orégano seco
- Un chorrito de aceite de oliva
Preparación
- Pelar las papas, lavarlas y rallarlas con la parte gruesa del rallador para conseguir tiras finas y parejas.
- Colocar la papa rallada dentro de un repasador limpio y apretar bien para retirar la mayor cantidad posible de líquido.
- Pasar la papa escurrida a un recipiente amplio y agregar el huevo, la maicena, el queso rallado, el orégano, la sal y la pimienta.
- Mezclar con una cuchara hasta integrar todos los ingredientes. La preparación debe quedar húmeda y mantener cierta forma al presionarla, sin convertirse en un puré.
- Precalentar el horno a 200 °C y cubrir una bandeja grande con papel manteca. Pincelar el papel con una pequeña cantidad de aceite.
- Dividir la mezcla en seis porciones similares y colocarlas separadas sobre la bandeja.
- Aplastar cada porción con las manos ligeramente humedecidas, formando discos de aproximadamente 10 cm de diámetro y 1 cm de grosor.
- Emparejar suavemente los bordes, sin compactarlos demasiado. Deben conservar la textura visible de la papa rallada y una forma ligeramente irregular.
- Pincelar las superficies con el aceite de oliva y llevar al horno durante 15 minutos.
- Dar vuelta cuidadosamente las bases con una espátula ancha y continuar la cocción durante 8 a 10 minutos más, hasta que estén firmes y ligeramente doradas de ambos lados.
- Mientras se cocinan las bases, calentar una cucharada de aceite de oliva en una sartén pequeña y agregar el ajo bien picado.
- Cocinar durante unos segundos a fuego suave, sin dejar que el ajo se dore demasiado.
- Incorporar el tomate triturado, el orégano, la sal y la pimienta. Mezclar y cocinar durante aproximadamente 8 minutos, hasta obtener una salsa espesa.
- Retirar las bases de papa del horno y distribuir una cucharada generosa de salsa sobre cada una, dejando un pequeño borde descubierto.
- Cortar o rallar la mozzarella y repartirla sobre las seis pizzetas. Procurar que el queso quede principalmente dentro de los bordes.
- Espolvorear con orégano y llevar nuevamente al horno durante 6 a 8 minutos, hasta que la mozzarella esté completamente derretida.
- Encender el grill durante el último minuto si se desea conseguir pequeñas zonas doradas sobre el queso, vigilando que las bases no se quemen.
- Retirar las pizzetas del horno y dejarlas reposar durante 2 minutos para que el queso se asiente ligeramente.
- Colocar una o dos hojitas de albahaca fresca sobre cada pizzeta y terminar con unas gotas de aceite de oliva.
- Servir sobre una tabla o una fuente amplia, mientras las bases todavía estén calientes y el queso se mantenga cremoso.
Tips y consejos
- Escurrir bien las papas: es fundamental para conseguir bases firmes que no se desarmen durante la cocción.
- Utilizar rallado grueso: permite conservar pequeños trozos de papa visibles, como en las pizzetas de la imagen.
- No agregar demasiada maicena: debe ayudar a unir la preparación sin darle una textura gomosa.
- Mantener un grosor parejo: aproximadamente 1 cm permite obtener bases tiernas por dentro y doradas por fuera.
- Precocinar las bases: evita que la papa quede cruda debajo de la salsa y la mozzarella.
- Dar vuelta con cuidado: utilizar una espátula ancha ayuda a mantener la forma de cada disco.
- Preparar una salsa espesa: el exceso de líquido puede humedecer las bases y quitarles firmeza.
- Distribuir el queso sin exagerar: una cantidad moderada permite conservar la forma de las pizzetas y conseguir una cobertura cremosa.
- Agregar la albahaca al final: mantiene su color verde y su aroma fresco.
- Servir recién hechas: las bases conservan mejor sus bordes dorados cuando se disfrutan calientes.
Quedan doraditas y crocantes por fuera, con una base tierna de papa, mozzarella fundida y mucho sabor para disfrutar en familia.
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