Estas rosquitas de naranja quedan tiernas por dentro, ligeramente doradas por fuera y terminadas con un glaseado cítrico que les aporta humedad y mucho sabor.
La masa es simple de trabajar y el perfume de la naranja se nota desde el primer bocado.

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Ingredientes
Para las rosquitas:
- 350 gr de harina 0000
- 100 gr de azúcar
- 100 gr de manteca
- 2 huevos
- 80 ml de jugo de naranja
- Ralladura de 2 naranjas
- 2 cditas de polvo de hornear
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
Para el glaseado:
- 180 gr de azúcar impalpable
- 3 a 4 cdas de jugo de naranja
- Ralladura de naranja, a gusto
Preparación
- Colocar en un bowl la manteca blanda junto con el azúcar y mezclar hasta obtener una preparación cremosa.
- Agregar los huevos de a uno, integrando bien después de cada incorporación.
- Sumar el jugo de naranja, la ralladura y la esencia de vainilla. Mezclar hasta integrar.
- Incorporar la harina, el polvo de hornear y la sal de a poco, mezclando primero con cuchara y luego con las manos.
- Unir hasta formar una masa suave. No amasar demasiado para evitar que las rosquitas queden duras.
- Cubrir la masa y dejarla reposar en la heladera durante 20 minutos.
- Tomar pequeñas porciones, formar cilindros de aproximadamente 10 cm y unir los extremos presionando suavemente para formar cada rosquita.
- Colocarlas sobre una placa cubierta con papel manteca, dejando un poco de espacio entre ellas.
- Llevar a horno precalentado a 180 °C durante 15 a 18 minutos, hasta que estén apenas doradas en los bordes y la base.
- Retirar y dejar enfriar completamente sobre una rejilla.
- Para el glaseado, colocar el azúcar impalpable en un bowl y agregar el jugo de naranja de a poco hasta obtener una mezcla espesa pero fluida.
- Distribuir el glaseado sobre las rosquitas frías con una cuchara.
- Terminar con un poco de ralladura de naranja por encima y dejar reposar hasta que el glaseado se seque ligeramente.
Tips y consejos
- Usar solo la parte naranja de la cáscara al rallar, evitando la parte blanca porque puede aportar amargor.
- No agregar toda la harina de golpe; la cantidad puede variar ligeramente según el tamaño de los huevos.
- La masa debe quedar blanda pero manejable, sin pegarse demasiado a las manos.
- Enfriar la masa ayuda a formar las rosquitas sin que pierdan su forma.
- No hacerlas demasiado finas porque pueden secarse durante la cocción.
- Retirarlas del horno cuando apenas comiencen a dorarse para mantener el interior tierno.
- El glaseado debe colocarse únicamente cuando las rosquitas estén completamente frías.
- Si el glaseado queda demasiado líquido, agregar un poco más de azúcar impalpable.
- Si queda muy espeso, sumar unas gotas de jugo de naranja.
- Se conservan durante 3 a 4 días en un recipiente bien cerrado.
La naranja queda presente tanto en la masa como en el glaseado, dando unas rosquitas suaves, aromáticas y con una terminación dulce y cítrica.
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