Cómo hacer una cera casera para proteger mesadas de madera
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Cómo hacer una cera casera para proteger mesadas de madera

Las mesadas de madera pueden resecarse, perder brillo y absorber humedad con el uso diario.

Esta cera casera ayuda a nutrir la superficie, realzar la veta y formar una capa protectora suave, siempre que la madera esté sin barniz y se utilicen ingredientes aptos para superficies de cocina.

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Materiales

  • 200 ml de aceite mineral de grado alimentario
  • 50 gr de cera de abejas natural
  • 1 frasco de vidrio limpio con tapa
  • 1 recipiente resistente al calor
  • 1 olla para preparar un baño María
  • 1 cuchara o espátula
  • 2 paños de algodón limpios
  • 1 esponja suave
  • Jabón neutro

Procedimiento

  1. Limpiar bien la mesada con una esponja suave, agua tibia y una pequeña cantidad de jabón neutro. Retirar restos de grasa, polvo y comida acumulada.
  2. Pasar un paño apenas húmedo para eliminar el jabón y dejar secar la madera por completo. No conviene aplicar la cera sobre una superficie mojada, ya que la humedad puede quedar atrapada.
  3. Cortar o rallar la cera de abejas en trozos pequeños. Esto permite que se derrita de manera más rápida y uniforme.
  4. Colocar la cera junto con el aceite mineral dentro de un recipiente resistente al calor.
  5. Llevar el recipiente a baño María, procurando que el agua de la olla no entre en contacto con la preparación.
  6. Calentar a fuego bajo y revolver lentamente hasta que la cera se derrita por completo y se mezcle con el aceite. No es necesario que la preparación hierva.
  7. Retirar el recipiente del calor con cuidado y dejar reposar durante uno o dos minutos.
  8. Verter la mezcla todavía líquida dentro del frasco limpio. Dejarla enfriar sin colocar la tapa hasta que adquiera una textura cremosa y firme.
  9. Con la mesada completamente limpia y seca, tomar una pequeña cantidad de cera con un paño de algodón.
  10. Distribuirla sobre la madera siguiendo el sentido de la veta. Trabajar por sectores para formar una capa fina y pareja, sin dejar montones de producto.
  11. Dejar que la cera actúe durante un mínimo de 30 minutos. Si la madera está muy reseca, se puede dejar varias horas o durante toda la noche.
  12. Utilizar otro paño limpio y seco para retirar el exceso y pulir la superficie con movimientos suaves. La mesada debe quedar nutrida y con un brillo satinado, pero no grasosa.
  13. Esperar al menos unas horas antes de apoyar alimentos o recipientes sobre la superficie. Para un mejor resultado, conviene dejarla reposar hasta el día siguiente.

Tips y consejos

  • El aceite mineral debe ser de grado alimentario. Es el más indicado para mesadas, tablas y utensilios de madera porque no se pone rancio fácilmente y no deja un olor fuerte.
  • No conviene reemplazarlo por aceite de oliva, girasol, maíz u otros aceites de cocina. Con el tiempo pueden oxidarse, generar olor desagradable y dejar la superficie pegajosa.
  • La proporción de 200 ml de aceite mineral y 50 gr de cera produce una consistencia cremosa. Para una preparación más blanda, se puede reducir ligeramente la cantidad de cera.
  • Antes de tratar toda la mesada, probar una pequeña cantidad en una zona poco visible. Algunas maderas pueden oscurecerse de manera leve al recibir el aceite.
  • Esta preparación funciona mejor en madera natural, sin barniz, laca, pintura ni recubrimientos sintéticos. Si la mesada está sellada, la cera podría quedar sobre la superficie sin penetrar.
  • No aplicar la cera sobre mesadas laminadas, melamina, mármol, granito, cuarzo o materiales plásticos. Cada superficie necesita un mantenimiento diferente.
  • La madera debe estar completamente seca. Después de limpiarla, lo ideal es esperar varias horas antes de comenzar el tratamiento, especialmente si absorbió bastante agua.
  • Si la mesada tiene manchas de grasa, es importante retirarlas antes de encerar. La cera no limpia la suciedad: solamente protege y acondiciona la superficie.
  • Aplicar capas finas ofrece un mejor resultado que colocar una cantidad abundante. El exceso puede dejar la madera pegajosa y atraer polvo.
  • Siempre conviene distribuir el producto siguiendo la dirección de la veta. Esto facilita la penetración y permite conseguir una terminación más uniforme.
  • En las zonas cercanas a la pileta, los bordes y las uniones suele acumularse más humedad. Se puede aplicar una capa un poco más cuidadosa, pero sin dejar restos visibles.
  • Si la madera absorbe toda la cera rápidamente y continúa viéndose opaca, se puede repetir el procedimiento al día siguiente.
  • Para retirar el exceso, utilizar un paño limpio que no deje pelusas. Los repasadores gastados o las telas ásperas pueden dejar fibras adheridas.
  • Después de pulir, la superficie debe sentirse seca y suave al tacto. Si queda resbaladiza o grasosa, es señal de que todavía hay demasiado producto.
  • La frecuencia de aplicación dependerá del uso de la mesada. En una cocina muy utilizada puede renovarse una vez al mes; en superficies con menor desgaste, cada dos o tres meses puede ser suficiente.
  • Una forma sencilla de saber si necesita mantenimiento es colocar una gota de agua sobre la madera. Si permanece en la superficie durante unos minutos, la protección todavía funciona. Si se absorbe rápidamente y oscurece la zona, puede ser momento de aplicar otra capa.
  • No utilizar limpiadores con lavandina, amoníaco ni desengrasantes muy fuertes después del tratamiento, porque pueden retirar la protección y resecar la madera.
  • Para la limpieza cotidiana, alcanza con un paño húmedo, jabón neutro y un secado inmediato. Evitar dejar agua estancada sobre la mesada.
  • No cortar alimentos directamente sobre la superficie, aunque esté encerada. Es preferible utilizar una tabla para evitar rayones profundos y contaminación cruzada.
  • Las ollas, fuentes y sartenes calientes deben apoyarse sobre una base resistente al calor. La cera protege de la humedad, pero no evita las marcas producidas por temperaturas elevadas.
  • El frasco debe guardarse cerrado, en un lugar fresco, seco y alejado del sol directo. Si la preparación se endurece demasiado, se puede entibiar unos minutos a baño María.
  • Utilizar una cuchara o espátula limpia cada vez que se extraiga producto del frasco. De esta manera se evita incorporar agua, suciedad o restos de comida.
  • No agregar aceites esenciales si la cera se utilizará sobre una mesada que entra en contacto frecuente con alimentos. La preparación básica es suficiente y resulta más segura.
  • Los paños utilizados pueden quedar impregnados con aceite. Conviene lavarlos bien y dejarlos secar completamente extendidos antes de guardarlos.
  • Si la madera presenta grietas profundas, zonas levantadas, hongos o partes ennegrecidas por humedad, la cera no resolverá el problema. En esos casos será necesario reparar, lijar o tratar la superficie antes de protegerla.

Con un mantenimiento regular, esta cera casera ayuda a conservar la mesada más suave, pareja y resistente al uso cotidiano.

La clave está en trabajar sobre madera limpia, aplicar poca cantidad y retirar siempre el excedente.

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