Durante los meses en los que el radiador no se utiliza, acumula una considerable cantidad de polvo. Si nos ocupamos de la parte externa, no es difícil limpiarla adecuadamente. El problema surge cuando tenemos radiadores en casa con rendijas estrechas que complican todo aún más.
¿Cómo lograr limpiar eficazmente esas zonas sin agotarnos demasiado? Hoy les proporcionaré la solución, explicándoles el método del nudo, especialmente valioso en casos como este. ¡Veamos juntos cómo utilizarlo!

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Procedimiento del método
El método del nudo es muy sencillo, pero sobre todo rápido, por eso resulta muy apreciado y popular. Lo que deben hacer es conseguir una toallita de tamaño normal o un paño para atrapar el polvo lo suficientemente delgado.
Extiendan bien el paño que hayan elegido (ya sea una toallita o un paño atrapa polvo) y tomen una esquina, luego hagan un nudo dejando que una parte de la esquina sobresalga.
En este punto, deben introducir el paño en las rendijas y jalar hacia abajo sosteniendo la parte de la esquina que dejaron fuera del nudo.
Repitan este procedimiento para todas las rendijas y cuando vean que el paño se ha ensuciado demasiado, cámbienlo, de lo contrario, no obtendrán el resultado deseado.
¡Completen la limpieza y verán cómo el polvo desaparecerá incluso de los espacios más difíciles!
Alternativas para combatir el polvo
Hemos visto juntos el método del nudo, que pueden tener a mano en cualquier momento que deseen. Sin embargo, existen alternativas que pueden considerar para todos los lugares donde se acumula el polvo, ¡y son muy sencillas!
Descubramos cuáles son y cómo utilizarlas de la manera correcta:
Secador de pelo = Aspiradora
El mismo procedimiento que hicieron con el secador de pelo también pueden hacerlo con la aspiradora. Por supuesto, necesitarán la boquilla adecuada. Colóquenla de manera segura y enciendan la aspiradora siempre con la potencia media, no alta.
Recuerden siempre colocar paños de microfibra húmedos tanto detrás como debajo de los radiadores, luego recojan todo y limpien las diferentes zonas del radiador.
¡Verán cómo vuelve a lucir como nuevo!
Plumero
El último método que les recomiendo para despedirse del polvo en el radiador es un plumero. Les sugiero que consigan uno con fibras electrostáticas que atrapen bien el polvo y, sobre todo, que sea delgado para que pueda llegar a los espacios más estrechos.
Simplemente deben pasar el plumero por todas las áreas del radiador, luego completen con un paño de microfibra en las superficies, ¡y el radiador estará libre de polvo y como nuevo!
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