Esta receta de jabón casero es ideal para quienes buscan una alternativa natural, suave y efectiva para el cuidado diario de la piel.
Gracias a la avena y el aceite de coco, vas a lograr una hidratación profunda y una textura suave desde la primera semana.

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Es fácil de hacer, económico y totalmente personalizable.
Necesitás
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1 taza de jabón base de glicerina (en cubos o rallado)
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2 cucharadas de avena fina o molida
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1 cucharada de aceite de coco
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5 a 10 gotas de aceite esencial (lavanda, manzanilla, rosa o el que prefieras)
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Moldes de silicona para jabón
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Un bowl resistente al calor
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Olla para baño maría o microondas
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Alcohol en spray (opcional, para quitar burbujas)
Procedimiento
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Colocá la base de glicerina en un recipiente resistente al calor. Derretí a baño maría o en el microondas en intervalos de 30 segundos, revolviendo cada vez para evitar que se queme.
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Una vez líquida, agregá la avena molida, el aceite de coco y las gotas de aceite esencial. Mezclá bien hasta que quede todo integrado.
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Volcá la preparación en los moldes de silicona. Si tenés alcohol en spray, podés rociar un poco encima para eliminar burbujas.
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Dejá enfriar a temperatura ambiente por al menos 2 horas o llevá a la heladera por 30 minutos si querés acelerar el proceso.
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Una vez que estén firmes, desmoldalos con cuidado.
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Si bien se pueden usar de inmediato, podés dejarlos reposar 24 horas más para que tomen mejor textura.
Este jabón es apto para usar a diario tanto en rostro como en cuerpo. En pocos días vas a notar la piel más suave, sin irritaciones y con un brillo natural.
Consejos:
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Si tenés la piel muy sensible, usá avena bien fina para evitar cualquier tipo de irritación.
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Podés reemplazar el aceite de coco por aceite de almendras, jojoba o incluso manteca de karité si querés una versión más nutritiva.
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Para un aroma más duradero, mezclá dos tipos de aceites esenciales compatibles (por ejemplo, lavanda y vainilla).
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Guardá los jabones en un lugar fresco y seco, en una jabonera con buen drenaje, para que no se deshagan.
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Si hacés varios jabones, envolvelos en papel manteca o en una bolsita de tela para conservarlos por más tiempo.
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También podés agregar pétalos secos de rosa o flores de lavanda dentro del molde antes de volcar la mezcla para una presentación más decorativa.
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Estos jabones son ideales para regalar, podés armarlos en cajitas o bolsitas con etiqueta y quedan divinos como detalle artesanal.
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Si querés que la avena actúe como exfoliante suave, no la muelas tanto. Eso sí, usalo solo 2 o 3 veces por semana para no sobreexfoliar.
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Es una excelente opción para la higiene de chicos o personas con piel sensible, siempre y cuando no haya alergias a ninguno de los ingredientes.
Con este jabón vas a tener un producto 100% natural, económico y de calidad, que podés personalizar a tu gusto y disfrutar todos los días.
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