Esta técnica es ideal para crear cuadros decorativos con relieve y un acabado rústico muy original.
Es económica, fácil de preparar y perfecta para quienes disfrutan del arte y las manualidades.

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Con muy pocos materiales podés lograr resultados sorprendentes.
Qué necesitás
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Papel higiénico
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Un recipiente con agua
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Pegamento blanco
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Pintura acrílica de los colores que prefieras
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Recipientes o vasos descartables
Paso a paso
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Rasgá el papel higiénico en pedacitos pequeños y colocalos dentro de un bowl o recipiente hondo con agua.
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Dejá reposar unos minutos hasta que el papel se deshaga por completo. Podés ayudarte con las manos para formar una pasta espesa.
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Escurrí bien el exceso de agua. Tomá porciones de pasta con la mano, apretalas con fuerza o usá un colador fino para que quede bien seca al tacto.
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Dividí la pasta húmeda en distintos recipientes descartables, uno por cada color que vayas a preparar.
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Agregá una cucharada de pegamento blanco por cada taza de pasta. Sumá también la pintura acrílica elegida y mezclá todo hasta lograr una pasta con color uniforme.
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Aplicá la pasta sobre un lienzo o cartón donde hayas dibujado previamente el diseño que querés trabajar. Usá tus dedos o una herramienta pequeña para esparcirla y dar forma.
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Dejá secar el cuadro al aire libre, sin moverlo, al menos por 24 horas o hasta que esté completamente seco y firme al tacto.
Consejos:
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Si no usás toda la pasta en el momento, guardala en la heladera en un frasco o recipiente hermético. Podés conservarla hasta por 3 días sin que pierda consistencia ni color.
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No dejes la pasta al sol si todavía no la aplicaste, porque se seca muy rápido y pierde flexibilidad.
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Si querés lograr una textura más gruesa o con volumen, podés superponer capas de pasta dejando secar unos minutos entre una y otra.
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Para detalles finos, usá palitos de helado, espátulas pequeñas o pinzas de depilar. Eso te permitirá tener más precisión en líneas o bordes.
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La superficie ideal para estos trabajos es el cartón duro, fibrofácil o lienzo. Evitá papeles finos porque se humedecen demasiado y se pueden romper.
Esta pasta casera es perfecta para hacer cuadros abstractos, paisajes con relieve o diseños modernos en tonos neutros.
Animate a probarla y vas a descubrir lo entretenido que es trabajar con tus propias manos.
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