Los pierogi son unas tradicionales pastas rellenas de origen polaco, parecidas a pequeñas empanaditas hervidas.
En esta versión se preparan con una masa casera suave y un relleno abundante de papa, cebolla dorada y repollo, para luego terminarlos en la sartén hasta que queden ligeramente dorados.

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Ingredientes
Para la masa:
- 500 gr de harina 0000
- 1 huevo
- 220 ml de agua tibia
- 2 cdas de aceite
- 1 cdita de sal
- Harina extra para estirar
Para el relleno:
- 700 gr de papas
- 300 gr de repollo
- 2 cebollas grandes
- 2 cdas de aceite
- 30 gr de manteca
- ½ cdita de nuez moscada
- Sal y pimienta al gusto
Para la cocción y terminación:
- Agua abundante
- 1 cda de sal
- 30 gr de manteca
- 1 cebolla
- Perejil fresco picado
- Crema agria o queso crema, opcional
Cómo hacer pierogi caseros de papa, cebolla y repollo
- Pelá las papas, cortalas en cubos y colocalas en una olla con agua fría y una pizca de sal.
- Cocinalas durante aproximadamente 20 minutos, hasta que estén bien tiernas al pincharlas con un tenedor.
- Escurrí completamente las papas y dejalas reposar unos minutos para que pierdan el exceso de humedad. Pisalas hasta formar un puré firme y sin grumos.
- Cortá las cebollas en cubos pequeños y el repollo en tiras bien finas.
- Calentá el aceite y la manteca en una sartén amplia. Incorporá las cebollas y cocinalas a fuego medio durante unos 8 minutos, revolviendo con frecuencia.
- Cuando la cebolla comience a dorarse, agregá el repollo. Condimentá con sal y pimienta.
- Cociná durante 10 a 12 minutos, hasta que el repollo esté tierno y ligeramente caramelizado. Si fuera necesario, agregá una cucharada de agua para evitar que se queme.
- Reservá una pequeña porción de la cebolla dorada para utilizar en la presentación final.
- Agregá el resto de la cebolla y el repollo al puré de papas. Condimentá con nuez moscada, sal y pimienta.
- Mezclá hasta obtener un relleno uniforme y compacto. Probalo y corregí los condimentos antes de dejarlo enfriar completamente.
- Para preparar la masa, colocá la harina y la sal en un recipiente amplio. Realizá un hueco en el centro.
- Agregá el huevo, el aceite y parte del agua tibia. Comenzá a mezclar desde el centro, incorporando la harina gradualmente.
- Añadí el resto del agua de a poco hasta conseguir una masa suave. La cantidad puede variar ligeramente según la harina utilizada.
- Pasá la masa a una superficie enharinada y amasá durante aproximadamente 8 minutos, hasta que quede lisa y elástica.
- Formá un bollo, cubrilo con un paño o envolvelo con film. Dejalo descansar durante 30 minutos a temperatura ambiente.
- Dividí la masa en dos partes. Mantené una cubierta mientras trabajás con la otra para evitar que se seque.
- Estirá la masa con un palo de amasar hasta alcanzar un grosor aproximado de 2 mm.
- Cortá círculos de entre 8 y 10 cm de diámetro utilizando un cortante o un vaso de borde fino.
- Reuní los recortes, amasá suavemente y volvé a estirarlos para aprovechar toda la masa.
- Colocá una cucharada de relleno en el centro de cada círculo. Evitá llegar a los bordes.
- Humedecé ligeramente el contorno con agua. Doblá la masa por la mitad para formar una medialuna.
- Presioná los bordes con los dedos para expulsar el aire y cerrar bien cada pierogi.
- Podés dejar el borde liso o realizar pequeños pliegues para conseguir una presentación más artesanal.
- Colocá los pierogi armados sobre una bandeja enharinada y cubrilos con un paño mientras terminás de preparar el resto.
- Llevá una olla grande con abundante agua y sal al fuego. Cuando comience a hervir, incorporá los pierogi en pequeñas tandas.
- Revolvé suavemente con una cuchara para evitar que se adhieran al fondo de la olla.
- Cuando suban a la superficie, cocinalos durante 2 o 3 minutos más.
- Retiralos cuidadosamente con una espumadera y dejalos escurrir.
- Derretí la manteca en una sartén y agregá la cebolla reservada. Incorporá los pierogi hervidos sin amontonarlos.
- Dorá durante 2 o 3 minutos por cada lado, hasta que la superficie adquiera un color ligeramente tostado.
- Servilos calientes con la cebolla dorada, perejil fresco picado y una cucharada de crema agria o queso crema.
Tips y consejos
- El puré debe quedar bien seco. Si conserva demasiada humedad, el relleno puede ablandar la masa y dificultar el cierre.
- No uses una procesadora para triturar las papas, ya que pueden quedar pegajosas. Es preferible utilizar un pisapapas o un tenedor.
- Cociná lentamente la cebolla y el repollo para que desarrollen un sabor más profundo sin quemarse.
- El relleno debe estar completamente frío antes del armado. Si está caliente, puede ablandar o romper la masa.
- Dejá descansar la masa durante al menos 30 minutos. Esto permite que el gluten se relaje y facilita mucho el estirado.
- No agregues demasiada harina sobre la mesada. El exceso puede secar la masa y hacer que los bordes no se adhieran correctamente.
- La masa tiene que quedar fina, pero no transparente. Si queda demasiado gruesa, los pierogi resultarán pesados después de la cocción.
- No coloques demasiado relleno. Debe quedar suficiente espacio alrededor para cerrar la masa sin que se rompa.
- Eliminá el aire antes de sellar cada unidad. Las bolsas de aire pueden provocar que los pierogi se abran mientras hierven.
- Mantené cubiertos los círculos y los pierogi ya armados para evitar que la masa forme una costra seca.
- No cocines demasiados a la vez. Necesitan espacio suficiente para moverse libremente dentro de la olla.
- El agua debe hervir suavemente. Un hervor demasiado fuerte puede golpear la masa y abrir los bordes.
- Una vez hervidos, podés servirlos directamente o dorarlos en manteca para conseguir una textura más sabrosa.
- Para congelarlos, acomodalos crudos sobre una bandeja enharinada sin que se toquen. Cuando estén firmes, pasalos a una bolsa hermética.
- Los pierogi congelados pueden cocinarse directamente en agua hirviendo, sin descongelarlos previamente.
Estos pierogi caseros llevan tiempo y dedicación, pero su masa tierna y su relleno sabroso hacen que cada paso valga la pena.
Servilos bien calientes y disfrutalos con cebolla dorada y una cucharada de crema.
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