Repollo gratinado con crema y queso
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¡No tenía ni idea de que el repollo pudiera saber tan rico! Ahora lo preparo todas las semanas.

Este repollo gratinado es una de esas recetas que logran transformar un ingrediente humilde en un plato digno de restaurante.

Dorar el repollo primero en la sartén realza su sabor y aporta una textura crujiente por fuera, mientras que el horneado con crema y queso lo deja tierno y jugoso por dentro.

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El toque de cebolla caramelizada y tomillo le da un aroma irresistible, y el gratinado final es simplemente espectacular.

Ingredientes

  • 1 repollo verde mediano

  • 2 cucharadas de manteca

  • Sal y pimienta negra a gusto

  • 1 cebolla grande picada fina

  • 1 cucharada de vinagre balsámico

  • 120 ml de caldo de carne

  • 240 ml de crema de leche para cocinar

  • Unas ramitas de tomillo fresco o ½ cucharadita de tomillo seco

  • 200 g de queso gruyère rallado

Preparación

  1. Lavá el repollo y cortalo en gajos grandes, procurando que cada uno mantenga parte del tronco para que no se desarme durante la cocción.

  2. Calentá una sartén amplia y apta para horno a fuego medio-alto y derretí 1 cucharada de manteca.

  3. Colocá los gajos de repollo y doralos durante 5-6 minutos por cada lado, hasta que tengan un dorado atractivo. Salpimentá a gusto. Retiralos con cuidado y reservá.

  4. En la misma sartén, incorporá la cebolla picada y cociná a fuego medio-bajo durante unos 10 minutos, revolviendo ocasionalmente para que no se queme. Debe quedar suave y translúcida.

  5. Agregá la segunda cucharada de manteca junto con el vinagre balsámico. Continuá la cocción por 7 minutos más, hasta que la cebolla se caramelice y tome un color dorado intenso.

  6. Volvé a colocar los gajos de repollo sobre la cebolla caramelizada, procurando que queden bien acomodados.

  7. Verté el caldo de carne y la crema de leche alrededor de los gajos, de modo que la salsa cubra parcialmente las verduras.

  8. Espolvoreá con el tomillo y cubrí la superficie con el queso gruyère rallado, distribuyéndolo de manera uniforme.

  9. Llevá la sartén al horno precalentado a 205 °C y horneá durante unos 30 minutos, o hasta que el queso esté dorado y burbujeante.

  10. Retirá del horno y dejá reposar unos minutos antes de servir, para que los sabores se asienten.

Consejos:

  • Si no tenés gruyère, podés reemplazarlo por queso fontina, gouda o cualquier queso semiduro que gratine bien.

  • Para un sabor más profundo, sumá panceta dorada junto con la cebolla.

  • Dorar bien el repollo antes de hornear intensifica su sabor y mejora la textura.

  • Este plato va perfecto como guarnición de carnes al horno o como plato principal acompañado de pan casero para aprovechar la salsa.

Un plato simple, elegante y reconfortante que seguro vas a querer preparar una y otra vez.

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