La tarta de verduras es un clásico que nunca falla y esta versión con acelga, queso cremoso y huevo duro es perfecta para toda la familia.
Ideal para una cena liviana, para llevar en la vianda o como opción vegetariana que llena y alimenta.

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Ingredientes
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2 atados de acelga
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1 cebolla grande
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½ pimiento rojo
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½ pimiento verde
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2 dientes de ajo
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6 huevos
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Queso cremoso cantidad necesaria
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1 cucharada de orégano
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Sal y pimienta a gusto
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2 tapas para tarta (hojaldradas o criollas, según preferencia)
Preparación
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Lavar bien la acelga y hervirla en abundante agua con sal durante 3 a 5 minutos. Escurrir muy bien, dejar enfriar y picar finamente. Reservar.
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En una sartén con una cucharada de aceite, saltear la cebolla picada, los pimientos y los dientes de ajo hasta que estén tiernos. Condimentar con sal y pimienta.
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Hervir 3 de los huevos durante 10 minutos, pelarlos y cortarlos en mitades.
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En un bol grande, mezclar la acelga con el sofrito. Agregar los 3 huevos crudos restantes para ligar, el queso cortado en cubos, el orégano y rectificar sal y pimienta.
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Colocar una de las tapas de tarta sobre una tartera o flip previamente aceitada. Distribuir el relleno de forma pareja.
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Acomodar las mitades de huevo duro sobre la mezcla y cubrir con la otra tapa.
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Hacer el repulgue con los dedos o un tenedor, pinchar la superficie para que respire el vapor.
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Cocinar sobre fuego corona en la sartén o flip: 20 minutos de un lado y 10 del otro. También se puede hacer al horno a 180 °C por 40 minutos hasta dorar.
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Retirar, dejar reposar unos minutos y cortar en porciones.
Consejos:
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Podés reemplazar la acelga por espinaca si preferís un sabor más suave.
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Si usás queso port salut o mozzarella en cubos, el interior quedará más cremoso y fundente.
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Para que no quede húmeda, escurrí bien la acelga y dejala reposar antes de mezclar.
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Agregar un poco de nuez moscada al relleno realza el sabor de las verduras cocidas.
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Esta tarta se puede congelar ya cocida y luego recalentar al horno cuando la necesites.
Una receta clásica, nutritiva y rendidora, que se disfruta tanto caliente como fría. ¡Probala y sumala a tu recetario de todos los días!
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