El alicate de presión es una herramienta que suele estar en muchas casas, pero que pocas personas conocen a fondo.
A simple vista parece una pinza más, pero esconde funciones que pueden facilitarte muchísimo cualquier trabajo de reparación, ajuste o sujeción.

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¿Qué lo hace diferente?
Lo que distingue al alicate de presión es su sistema de traba: una vez que ajustás la pieza con la presión necesaria, el alicate queda fijo sin que tengas que seguir apretando.
Esto permite trabajar con ambas manos libres o aplicar más fuerza en otros puntos sin perder el agarre.
Además, tiene un tornillo regulador que te permite adaptarlo a distintas piezas, desde caños gruesos hasta tornillos finos. Es fuerte, resistente, y muy práctico.
Usos comunes del alicate de presión
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Sujetar caños o perfiles metálicos sin que se deslicen.
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Mantener piezas unidas para soldar o pegar.
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Apretar o aflojar tornillos y tuercas dañadas.
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Reemplazar una prensa cuando necesitás sujetar algo con firmeza.
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Detener objetos en movimiento o que giran mientras trabajás.
La función oculta que pocos conocen
Una de las funciones más útiles pero menos conocidas del alicate de presión es su capacidad para combinarse con otras herramientas.
Por ejemplo, podés usarlo para fijar un segundo alicate dentro de su estructura, actuando como una base de sujeción que estabiliza el trabajo.
Esto permite utilizar una herramienta auxiliar —como una pinza larga o de punta— para hacer movimientos precisos o trabajar con piezas chicas, sin que la herramienta principal se deslice.
Es ideal para tareas delicadas, tornillos oxidados o partes gastadas que no se dejan manipular con facilidad.
Esta doble función convierte al alicate de presión en una “tercera mano” que da estabilidad, fuerza y precisión, sin necesidad de pedir ayuda o usar dispositivos más complejos.
Consejos:
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Ajustá el tornillo posterior según el tamaño de lo que vas a sujetar.
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No lo uses sobre materiales blandos sin protección, puede dejar marcas.
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Lubricalo de vez en cuando para que el sistema de traba funcione siempre bien.
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No lo fuerces como palanca: está hecho para apretar, no para hacer palanca lateral.
El alicate de presión es más que una simple pinza.
Es una herramienta versátil, poderosa y multifuncional que puede resolverte más problemas de los que imaginas.
Y si aprendés a usar todas sus posibilidades, te vas a ahorrar tiempo, esfuerzo y hasta otras herramientas.
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