Estos bizcochitos suaves, cítricos y con un toque herbal son una propuesta distinta para quienes disfrutan de los sabores delicados pero con personalidad.
La combinación de limón y tomillo fresco le da a esta receta un perfil aromático que sorprende, ideal para acompañar unos mates, una taza de té o un café en una tarde fría.

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Ingredientes
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1 taza de harina común
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50 g de maicena
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100 g de azúcar rubia
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¾ tacita de aceite de girasol
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1 huevo mediano (a temperatura ambiente)
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Jugo de 1 limón y medio
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Ralladura de 1 limón
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100 ml de leche parcialmente descremada
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1 cucharadita colmada de polvo para hornear
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1 ramita de tomillo fresco (picado)
Para el glaseado:
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80 g de azúcar impalpable
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1 cucharada de miel
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Un chorrito de jugo de limón
Preparación
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Encendé el horno a 160 °C para que esté listo al momento de hornear. Mientras tanto, en un bol tamizá la harina, la maicena y el polvo para hornear.
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En otro bol, batí el huevo con el azúcar rubia y el aceite hasta que quede todo bien integrado.
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Sumá la mezcla de secos a la mezcla líquida. Incorporá la leche, el jugo y la ralladura de limón, y por último, la mayor parte del tomillo fresco bien picado. Mezclá hasta obtener una masa homogénea y aromática.
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Enmantecá y enhariná moldes individuales (pueden ser de muffins o budincitos). Llenalos hasta la mitad con la preparación.
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Llevá al horno durante unos 25 minutos, o hasta que al pinchar con un palillo, salga seco. Dejalos enfriar un poco antes de desmoldar.
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Para el glaseado, mezclá el azúcar impalpable con la miel y el jugo de limón hasta obtener una consistencia espesa pero fluida. Si querés un glaseado más suave, agregá unas gotitas extra de jugo.
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Una vez fríos, verté el glaseado por encima de cada bizcochito. Decorá con un poco más de ralladura de limón y unas hojitas de tomillo fresco.
Consejos:
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Si no tenés tomillo fresco, podés usar una pizca de tomillo seco, pero usá menos cantidad porque es más concentrado.
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Estos bizcochitos también quedan geniales con un toque de jengibre rallado si te gustan los sabores más intensos.
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Podés hacerlos en molde grande tipo budín, ajustando el tiempo de cocción (unos 40 minutos aprox.).
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Guardalos en un recipiente hermético para que se mantengan frescos varios días.
Unos bizcochitos distintos, que combinan lo dulce con lo herbal y le dan una vuelta gourmet a una receta súper casera.
¡Probá esta versión y vas a sorprender a todos con algo tan simple como sabroso!
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