Las zanahorias asadas con miel y mantequilla de ajo son una guarnición elegante, sabrosa y fácil de preparar.
La cocción en el horno resalta su dulzura natural, mientras que la miel potencia el sabor y la mantequilla de ajo aporta un aroma irresistible.

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Es un acompañamiento ideal tanto para carnes como para platos vegetarianos.
Ingredientes
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1 kg de zanahorias medianas
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3 cucharadas de miel
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3 cucharadas de manteca
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3 dientes de ajo picados bien finos
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2 cucharadas de aceite de oliva
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Sal y pimienta a gusto
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2 cucharadas de perejil fresco picado
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½ cucharadita de semillas de sésamo o girasol (opcional)
Preparación
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Lavar y pelar las zanahorias. Cortarlas a lo largo en mitades o cuartos, según su tamaño, para que se cocinen de manera pareja.
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Precalentar el horno a 200 °C.
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En una sartén pequeña, derretir la manteca a fuego bajo junto con los dientes de ajo picados. Cocinar apenas unos segundos hasta que el ajo suelte su aroma, cuidando que no se queme.
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Retirar del fuego y añadir la miel y el aceite de oliva. Mezclar bien hasta obtener una emulsión.
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Colocar las zanahorias en una bandeja de horno forrada con papel manteca o ligeramente aceitada.
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Bañar las zanahorias con la mezcla de miel, manteca y ajo, asegurándose de que queden bien impregnadas. Salpimentar a gusto.
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Hornear durante 25 a 30 minutos, removiendo a mitad de la cocción para que se doren de manera uniforme.
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Una vez que estén tiernas y caramelizadas, retirar del horno.m
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Espolvorear con perejil fresco picado y, si se desea, con semillas de sésamo o girasol para dar un toque crocante.
Consejos:
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Si las zanahorias son muy grandes, cortalas en bastones más finos para que se cocinen rápido y parejo.
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Podés reemplazar la miel por jarabe de arce si querés una opción vegana.
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Si preferís un sabor más intenso, agregá un poco de jugo de limón o ralladura de naranja a la mezcla antes de hornear.
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Para un toque picante, incorporá una pizca de ají molido o pimienta de cayena.
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Estas zanahorias también se pueden servir frías en ensaladas, ya que mantienen un sabor delicioso incluso al día siguiente.
Las zanahorias asadas con miel y mantequilla de ajo son una forma fácil y deliciosa de transformar un vegetal simple en un acompañamiento sofisticado que conquista a todos.
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