El budín marmolado de vainilla y chocolate es un clásico de la repostería casera, ideal para acompañar unos mates o un café con leche.
Su combinación de dos sabores crea un dibujo diferente en cada porción, mientras que la masa queda esponjosa, húmeda y con una corteza doradita.

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Ingredientes
Para la masa:
- 250 g de harina 0000
- 100 g de azúcar
- 100 g de manteca
- 3 huevos
- 120 ml de leche
- 2 cditas de polvo de hornear
- 1 cdita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
Para la mezcla de chocolate:
- 25 g de cacao amargo en polvo
- 2 cdas de leche
Preparación
- Precalentar el horno a 170 °C. Enmantecar y enharinar un molde rectangular para budín de aproximadamente 24 cm de largo, procurando cubrir bien la base y los laterales.
- Colocar la manteca blanda en un bowl junto con el azúcar. Batir durante unos minutos hasta conseguir una mezcla cremosa y de color más claro.
- Incorporar los huevos de a uno, batiendo después de cada agregado para integrarlos correctamente. Añadir la esencia de vainilla y mezclar nuevamente.
- Tamizar la harina junto con el polvo de hornear y la pizca de sal. Incorporar estos ingredientes a la preparación anterior, alternándolos con los 120 ml de leche. Mezclar suavemente hasta obtener una masa homogénea, sin batir de más.
- Dividir la preparación en dos bowls, dejando aproximadamente dos tercios de la masa en uno y el tercio restante en el otro.
- Mezclar el cacao amargo con las 2 cucharadas de leche hasta formar una pasta sin grumos. Incorporarla al bowl que contiene menos masa y revolver hasta conseguir una preparación de chocolate uniforme.
- Colocar en el molde algunas cucharadas de masa de vainilla, distribuyéndolas de manera irregular. Agregar por encima porciones de masa de chocolate y continuar alternando ambas mezclas hasta utilizarlas por completo.
- Introducir un palillo largo o la punta de un cuchillo en la masa y realizar dos o tres movimientos suaves en forma de S. Esto permitirá formar las vetas características del marmolado sin mezclar completamente los dos colores.
- Llevar el molde al horno durante aproximadamente 40 a 50 minutos. El budín comenzará a crecer y formará una superficie dorada con una grieta natural en el centro.
- Comprobar la cocción introduciendo un palillo en la parte más alta. Si sale limpio o con algunas migas secas adheridas, el budín estará listo. Si todavía tiene masa húmeda, continuar horneando unos minutos más.
- Retirar del horno y dejar reposar dentro del molde durante 10 minutos. Después, desmoldar cuidadosamente y colocar sobre una rejilla hasta que se enfríe.
- Una vez frío, cortar en rodajas de aproximadamente 2 cm de grosor. En cada porción se podrán apreciar las vetas de vainilla y chocolate, con dibujos diferentes.
Tips y consejos
- Manteca a temperatura ambiente: debe estar blanda, pero no derretida, para conseguir una mezcla cremosa y una miga más esponjosa.
- Huevos a temperatura ambiente: se integran mejor con la manteca y ayudan a obtener una preparación uniforme.
- No batir demasiado la harina: mezclar solamente hasta integrar los ingredientes evita que el budín quede pesado.
- Utilizar cacao amargo: aporta un sabor intenso a chocolate sin aumentar demasiado el dulzor.
- Respetar las proporciones: utilizar más masa de vainilla que de chocolate permite obtener un marmolado bien definido.
- No mezclar demasiado los colores: con dos o tres movimientos del palillo alcanza para crear las vetas. Si se revuelve excesivamente, los colores se mezclan y el dibujo desaparece.
- Evitar abrir el horno: durante los primeros 30 minutos conviene mantener la puerta cerrada para que el budín crezca de manera pareja.
- Controlar el dorado: si la superficie se oscurece demasiado antes de completar la cocción, cubrir flojamente con papel aluminio.
- Esperar antes de cortar: dejar enfriar el budín permite que la miga se asiente y evita que las rodajas se rompan.
- Conservación: guardar en un recipiente hermético a temperatura ambiente fresca durante 2 o 3 días, o congelar en porciones bien envueltas.
El budín queda dorado por fuera, tierno por dentro y con deliciosas vetas de chocolate y vainilla en cada rodaja.
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