Este arrollado de chocotorta queda cremoso, frío y bien tentador, con capas de galletitas de chocolate y relleno clásico de dulce de leche con queso crema.
La cobertura queda suave por fuera, con hilos de dulce de leche, migas de Chocolinas y galletitas enteras por encima.

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Es un postre ideal para preparar con anticipación, dejar bien firme en la heladera y servir en porciones generosas.
Ingredientes
Para el arrollado:
- 3 paquetes de galletitas Chocolinas
- 500 g de dulce de leche repostero
- 500 g de queso crema firme
- 1 taza de leche
- 1 cucharadita de café instantáneo, opcional
- 1 cucharadita de esencia de vainilla, opcional
Para la cobertura y decoración:
- 250 g de queso crema
- 250 g de dulce de leche repostero
- 4 o 5 cucharadas de crema de leche, opcional para aligerar
- Dulce de leche extra para hacer los hilos por arriba
- Chocolinas trituradas para espolvorear
- Chocolinas enteras para decorar la parte superior
Preparación
- En un bowl grande, colocá los 500 g de dulce de leche repostero junto con los 500 g de queso crema. Mezclá con espátula o batidor de mano hasta obtener una crema lisa, espesa y pareja. No hace falta batir de más, solo integrar bien para que quede con la textura clásica de chocotorta.
- En otro recipiente, mezclá la leche con el café instantáneo y la esencia de vainilla si querés darle más sabor. Si preferís una versión más suave, podés usar solo leche. La idea es humedecer apenas las galletitas, no empaparlas demasiado.
- Sobre la mesada, extendé un rectángulo grande de papel film. Tiene que ser lo suficientemente amplio para ayudarte después a enrollar el postre sin que se desarme.
- Pasá las Chocolinas rápidamente por la leche y acomodalas sobre el film formando una base rectangular. Conviene ponerlas apenas encimadas o bien pegadas entre sí para que, al enrollar, el arrollado mantenga buena forma.
- Cubrí la base de galletitas con una capa generosa de la crema de dulce de leche y queso crema. Distribuí bien hasta llegar casi a los bordes, pero sin excederte para que el relleno no se escape al enrollar.
- Encima, colocá otra capa de Chocolinas humedecidas y luego otra capa de crema. Repetí el proceso hasta lograr un rectángulo con buen cuerpo, alternando galletitas y relleno. No lo hagas demasiado alto, porque después tiene que poder enrollarse sin romperse.
- Con ayuda del papel film, empezá a enrollar desde uno de los lados más cortos, presionando suavemente para formar un cilindro compacto. Hacelo despacio, acomodando el relleno y las galletitas a medida que avanzás.
- Envolvé el arrollado completo con el film y ajustá los extremos como si fuera un caramelo. Llevá a la heladera durante al menos 6 horas. Si podés dejarlo de un día para el otro, mucho mejor, porque las galletitas se ablandan y el postre queda más firme.
- Para la cobertura, mezclá los 250 g de queso crema con los 250 g de dulce de leche. Si querés una textura más liviana para cubrir, agregá unas cucharadas de crema de leche y mezclá hasta que quede suave, pero no líquida.
- Retirá el arrollado de la heladera, sacale el film con cuidado y acomodalo sobre una fuente alargada. Cubrilo con la crema preparada, usando una espátula para dejar toda la superficie pareja.
- Calentá apenas un poco de dulce de leche extra, solo unos segundos, para que sea más fácil hacer los hilos. Colocalo en una manga, una bolsita cortada en la punta o una cuchara, y dibujá líneas sobre todo el arrollado.
- Terminá con migas de Chocolinas por arriba y alrededor de la base. Por último, acomodá varias Chocolinas enteras sobre la parte superior, una detrás de otra, para que quede bien decorado y con el estilo de chocotorta marcado.
Tips y consejos:
- Usá dulce de leche repostero para que el relleno quede firme y no se baje al cortar.
- El queso crema también tiene que ser firme. Si usás uno muy líquido, la crema puede perder cuerpo.
- No remojes demasiado las galletitas, porque se pueden romper antes de armar el arrollado.
- Para que el postre mantenga bien la forma, el descanso en frío es fundamental. Lo ideal es prepararlo la noche anterior.
- Si al enrollar sentís que se abre, ajustalo con el papel film y dejalo enfriar bien antes de cubrirlo.
- Las migas de Chocolinas ayudan a darle terminación y también refuerzan el sabor del postre.
- Para cortar porciones prolijas, usá un cuchillo grande y limpio. Podés pasarlo por agua caliente, secarlo y cortar sin hacer presión excesiva.
- Si querés un relleno más intenso, podés sumar una cucharada extra de dulce de leche a la mezcla principal.
- Decorá con las Chocolinas enteras recién antes de servir si querés que se mantengan más firmes.
Servilo bien frío, en rodajas gruesas, con el dulce de leche visible y las capas de galletitas marcadas en cada corte.
Es una versión distinta de la chocotorta clásica, pero con el mismo sabor cremoso y familiar que la hace irresistible.
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